Antes de comenzar, recordá que es importante tener clara tu intención al pedirle trabajo a Dios, porque la intención del corazón determina mucho de la respuesta.
Si tu deseo es tener un empleo que te permita cubrir tus gastos, Dios puede darte incluso más: para ahorrar, compartir o disfrutar sanamente.
Pero si tu intención es enriquecerte para caer en vicios, orgullos o dañar a otros, entonces no esperés que esa puerta la haya abierto Dios.
Dios jamás te dará algo que te destruya o con lo que lastimes a otros.
Con esta actitud en mente, oremos:
Gracias, Dios, por un nuevo día en el que me has permitido despertar con vida.
Gracias por todo lo que tengo, porque nací sin nada y lo que ahora poseo ya es una bendición.
Gracias por la salud, por mi familia, por los alimentos que nunca han faltado en mi mesa y por cada necesidad que siempre has suplido.
Señor, hoy vengo ante ti con humildad a pedirte un trabajo.
Uno donde el salario sea justo para cubrir mis necesidades y aún pueda ser de bendición para otros.
Te pido un lugar donde yo pueda ver tu mano en mi economía, en mis compañeros y en cada persona con la que me toque interactuar.
Que tu gracia y tu favor estén conmigo, y que pueda admirar tu grandeza en cada detalle de mi vida diaria.
Gracias desde ya por escucharme y por el trabajo que estás preparando para mí.
Guía mis pasos y no permitas que me encuentre en un lugar donde tu voluntad no esté.
Tómame de la mano y dirige mi destino, porque el pasado ya lo viví, el presente lo estoy caminando, pero el futuro es completamente tuyo.
Por eso me entrego a ti, confiando en que tus planes son mejores que los míos.
Amén.
📖 Citas bíblicas de respaldo:
-
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”
— 1 Tesalonicenses 5:18 -
“Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.”
— Santiago 4:3 -
“Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.”
— Proverbios 3:6 -
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”
— Jeremías 29:11 -
“Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará.”
— Salmos 37:5

No hay comentarios:
Publicar un comentario