viernes, 30 de enero de 2026

Mira, estoy parado en la entrada y estoy llamando

 Quiero compartir cómo entiendo y cómo traduzco Apocalipsis 3:20, y por qué lo hago de una manera un poco distinta a la Reina-Valera, sin contradecirla, sino profundizando en la escena que el texto nos muestra.

La Reina-Valera dice así:

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.”

Mi traducción es esta:

“Mira, estoy parado en la entrada y estoy llamando; pero si alguien escucha mi sonido o mi voz y abre la puerta, entonces entraré, me acercaré a él y cenaré con él, y él conmigo.”

¿Por qué traduzco así?


Primero, el texto griego inicia con una palabra clave: “Mira”.
No es solo una expresión religiosa, es una invitación a detenerse y observar la escena. Antes de oír, hay que mirar. Antes de entender, hay que contemplar.

Jesús no dice esto desde lejos.
Dice: estoy parado. Hay presencia.
Dice: en la entrada. Hay cercanía, pero también una separación: la puerta cerrada.

Luego dice que está llamando.
Y aquí es donde pongo especial cuidado.

Llamar implica un toque, y el toque se hace con la mano. Eso produce un sonido.
Pero el texto también habla de la voz.

Por eso digo: “mi sonido o mi voz”.

Porque en lo espiritual no todos perciben lo mismo de la misma manera:

  • Algunos no reconocen la voz, pero sí el sonido del toque.

  • Otros no entienden quién es, pero saben que alguien está ahí.

  • El sonido despierta curiosidad, inquietud, atención.

  • La voz revela identidad, relación, intimidad.

Esto lo vemos en toda la Escritura.
Moisés primero vio la zarza arder y no consumirse: ese fue el toque.
Solo cuando se acercó, escuchó la voz.

Así también con la puerta:
no siempre se abre porque se reconoce la voz,
a veces se abre porque se percibe la presencia.

Luego digo: “entraré y me acercaré a él”.
Porque entrar no es invadir.
Cristo no entra para dominar, entra para aproximarse, para estar cerca.

Y finalmente: “cenaré con él”.

Para un israelita, cenar no era algo casual.
La cena era familia, pertenencia, amor.
Cenar con alguien era decirle: te recibo como parte de mi casa.

Pero hay algo todavía más profundo:
la cena se hacía de noche.

La noche es descanso, sí…
pero también es oscuridad, confusión y adversidad.

En la noche:

  • las enfermedades empeoran,

  • la mente se vuelve más vulnerable,

  • los peligros aumentan,

  • las batallas se libran cuando nadie puede socorrer.

Y aun así, Cristo no dice: vendré de día.
Dice: cenaré contigo.

Eso significa que, si le abres la puerta:

  • no solo entra,

  • no solo comparte pan,

  • sino que permanece contigo en la noche.

Él está dispuesto a enfrentar la oscuridad contigo,
cuando nadie más puede ayudarte,
cuando la puerta está cerrada y afuera hay peligro.

Mi traducción no busca reemplazar a la Reina-Valera.
Busca hacer visible la escena,
mostrar el proceso espiritual,
y ayudar a entender que Cristo no fuerza la puerta,
pero tampoco se queda lejos.

Primero toca.
Luego habla.
Y si abres…
se queda contigo, incluso en la noche.

Eso es lo que este texto dice cuando se lee con cuidado.

martes, 13 de enero de 2026

Quiero ayudarte a conocer y comprender un poquito a Dios.


Para eso, usa con toda tu fuerza la imaginación.

Si tienes una flor a la mano, acércate a ella y mírala con detenimiento. Si te resulta difícil observarla bien, tómale una fotografía con tu teléfono y amplíala. Presta atención a cada detalle: su color, su forma, la delicadeza de cada pétalo, el centro de la flor. Observa con calma, sin prisa.

Después de hacerlo, imagina a Dios creando esa flor. Imagina cómo, uno a uno, cuida cada detalle con dedicación y precisión. Antes de crearla, Él la pensó; la imaginó en su mente, y luego la trajo a la existencia tal como la ves ahora.


Pero la escena no termina ahí.
Ahora imagina a alguien al lado de Dios, alguien que no sabe qué es lo bello ni lo feo, observando esa misma flor. Dios le pregunta:
“¿Qué opinas de esta flor? Es bella, ¿verdad?”

Esa persona no sabe qué responder, porque no tiene la capacidad de distinguir la belleza. Entonces Dios comprende su silencio y, con amor, toma de su propia mente y le comparte esa capacidad. En ese momento, ambos pueden ver la flor desde la perspectiva del Creador, y la belleza se vuelve evidente.

Así entendemos algo profundo: nadie puede contemplar verdaderamente lo bello si Dios no le concede esa visión. La belleza no nace solo de lo que vemos, sino de la mente de Aquel que lo creó todo. Y cuando abrimos el corazón a Dios, comenzamos a ver el mundo como Él lo pensó: lleno de orden, propósito y una belleza que habla de su amor en cada detalle.

domingo, 11 de enero de 2026

El extraordinario significado del nombre de Renee Nicole Good

 Nada es casualidad. Hay señales que hablan.

Para quienes entendemos el lenguaje profético, los acontecimientos no ocurren al azar. La historia visible está atravesada por un plano espiritual que se manifiesta a través de nombres, tiempos y efectos colectivos.

El nombre Renee Nicole Good no es un detalle menor.

  • Renee significa renacida, nueva vida.

  • Nicole proviene del griego niké (victoria) y laos (pueblo): la victoria del pueblo.

  • Good significa bondad, rectitud.

Su nombre, leído espiritualmente, declara:
una vida renovada, buena, portadora de victoria para el pueblo.


No es solo la historia de una persona. Es una señal.

La organización involucrada en su muerte se identifica por las siglas ICE, que literalmente significan hielo. En el lenguaje espiritual, el hielo representa frialdad, dureza, sistemas sin compasión, ley sin espíritu.

Y aquí está el mensaje que se revela:

👉 el espíritu de frialdad apagó una vida
👉 pero al hacerlo despertó a un pueblo

Desde ese momento, algo cambió.
La reacción no fue silencio.
Fue despertar.
Fue indignación.
Fue movilización.

Hoy se ve a la población levantarse, cuestionar, manifestarse. La conciencia colectiva se activó. Lo que parecía derrota se convirtió en multiplicación.

Porque en lo profético, muchas veces el propósito de una vida no se manifiesta mientras vive, sino cuando se convierte en semilla.

Y tal como lo declara su nombre:

la victoria no es individual, es del pueblo.

El hielo puede quitar una vida,
pero no puede apagar la bondad,
no puede silenciar la conciencia,
no puede detener un despertar.

Esta no es una lectura política.
Es una lectura espiritual de los tiempos.

Cuando el pueblo despierta,
el hielo comienza a derretirse.

jueves, 1 de enero de 2026

LAS DOS FORMAS LETALES DE LA SERPIENTE ANTIGUA

 


La Escritura llama al Diablo “la serpiente antigua” porque no mata con fuerza bruta, sino con métodos sutiles, silenciosos y eficaces.
Desde el Edén hasta hoy, no ha cambiado su forma de operar.

🐍 Primera forma: EL VENENO (engaño)

La serpiente venenosa no necesita desgarrar, solo inyectar.


Así opera Satanás:

  • una idea torcida,

  • una media verdad,

  • una palabra “razonable”,

  • una enseñanza atractiva pero falsa.

Ejemplo bíblico: Eva (Génesis 3)

La serpiente no negó a Dios, solo lo distorsionó:

“¿Conque Dios os ha dicho…?”

El veneno fue:

  • dudar del carácter de Dios,

  • creer que Dios retiene algo bueno,

  • pensar que la desobediencia trae vida.

La mordida fue pequeña,
pero el veneno se esparció por toda la humanidad.

👉 Así mata el engaño:
entra por el oído, pasa al corazón y termina dominando la vida.

La Biblia lo advierte:

“Satanás se disfraza como ángel de luz” (2 Corintios 11:14)

No parece peligroso.
Parece lógico.
Parece espiritual.
Pero mata desde dentro.


🐍 Segunda forma: LA CONSTRICCIÓN (opresión)

La serpiente constrictora no muerde, aprieta.
No mata rápido, mata quitando el aliento.

Así opera Satanás:

  • cargas religiosas,

  • culpa constante,

  • miedo,

  • legalismo,

  • exigencias humanas en nombre de Dios.

Ejemplo bíblico: los fariseos

Jesús dijo:

“Atan cargas pesadas y difíciles de llevar” (Mateo 23:4)

No usaban veneno evidente.
Usaban presión.

La gente:

  • obedecía,

  • se esforzaba,

  • cumplía rituales,

pero no respiraba libertad.

👉 Esto es muerte lenta:
orar sin gozo,
obedecer sin amor,
servir sin vida.

La serpiente aprieta hasta que el alma deja de respirar.


🩸 EL PELIGRO REAL: LA BOCA

La Biblia es directa:

“Veneno de áspides hay debajo de sus labios” (Romanos 3:13)

El arma principal del enemigo no son los pecados escandalosos,
son las palabras:

  • doctrinas,

  • consejos,

  • mensajes,

  • interpretaciones.

Una mordida doctrinal
puede matar más que mil caídas visibles.


✝️ LA ÚNICA PROTECCIÓN REAL

Ni inteligencia.
Ni experiencia.
Ni religión.

Solo Dios.

La promesa es clara:

“El Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies” (Romanos 16:20)

Y Jesús lo declaró:

“Yo he venido para que tengan vida, y vida en abundancia” (Juan 10:10)

Donde Cristo gobierna:

  • el veneno no prospera,

  • la constricción se rompe,

  • el alma vuelve a respirar.


🕊️ LLAMADO FINAL

No juegues con la serpiente.
No dialogues con ella.
No la estudies por curiosidad.

Acercate a Dios.

Porque:

  • la verdad neutraliza el veneno,

  • la gracia rompe la constricción,

  • la luz expone el engaño.

“Someteos a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4:7)

La serpiente antigua sigue activa,
pero no tiene poder sobre quien camina en la luz.

Autor:   Félix Guerra Velásquez

miércoles, 31 de diciembre de 2025

2026 es el inicio de la gran tribulación.

 Estamos a nada de entrar en el tiempo más difícil para la humanidad. Sé que no se puede ver a simple vista, pero este tiempo fue profetizado por Cristo cuando dijo:


“Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.



Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados”.

Cuando vean que las cosas que se dicen ya no son rumores, sino realidades, y se empiece a cumplir este texto:

Mateo 24:7


“Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, hambres y terremotos en diferentes lugares”.

Mateo 24:8


“Y todo esto será principio de dolores”.

Entonces sabrán que lo que les he escrito hoy, 31/12/2025, era una alerta verdadera.

martes, 30 de diciembre de 2025

La salvación es uno de los temas más importantes del cristianismo, pero también uno de los más incomprendidos.


Para quienes estudian la Biblia, es un hecho irrefutable que Cristo ganó algo inmenso para la humanidad con su sacrificio en la cruz. Sin embargo, para muchas personas, la salvación no parece tener sentido, porque no logran ver de qué exactamente necesitan ser salvadas.

Para entender su verdadera importancia, es necesario explicar los detalles. Y para eso, quiero usar un ejemplo sencillo, basado en algo que no se ve a simple vista.

Imaginemos que tú y yo caminamos tranquilamente sobre una vía férrea. De pronto, sin decir una sola palabra, me lanzo sobre ti con fuerza y te empujo violentamente fuera de las vías. Caes al suelo, te ensucias, quizá te golpeas, y lo primero que piensas es que estoy loco. Te levantas molesto y me preguntas por qué hice algo así.


Pero en ese mismo instante pasa el tren frente a nosotros, con toda su velocidad y su peso imposible de detener. Entonces todo cobra sentido. Comprendes que, si no te hubiera empujado, ahora estarías muerto bajo esa locomotora. La molestia desaparece, el enojo se transforma en gratitud, y estarías agradecido conmigo toda tu vida. Incluso contarías a otros la historia del día en que alguien te salvó la vida.

Así funciona la salvación en el cristianismo.

El peligro es real, pero invisible. El infierno no se ve, no se oye, no se siente… hasta que ya es demasiado tarde. Está presente en el pecado, en la ignorancia espiritual, en la falta de fe y en vivir lejos de Dios. Y aunque muchos no lo saben, ya están caminando sobre la vía, con el tren acercándose, solo por no conocer el peligro.

Cristo no vino a exagerar el problema. Vino a empujarnos fuera de las vías antes de que fuera irreversible. Eso es la salvación: ser rescatados de una muerte segura que no sabíamos que nos esperaba.

Y ahora la pregunta es inevitable: ¿qué haces tú con esa salvación?

Porque así como en el ejemplo no bastaba con que el tren existiera, ni con que el peligro fuera real, tampoco basta con que Cristo haya muerto en la cruz. La salvación ya fue ganada, pero debe ser reconocida y aceptada.

La Biblia enseña que este rescate no se compra, no se merece y no se obtiene por obras. Es un don, un regalo de Dios, y solo puede recibirse por medio de la fe. Fe en lo que Cristo hizo, fe en su sacrificio, fe en que su muerte fue suficiente.

Hoy Cristo sigue extendiendo su mano a todo el que entiende el peligro y decide confiar en Él. Y su promesa es clara y firme:
“El que a mí viene, yo no le echo fuera.”

No importa tu pasado, tus errores o tu ignorancia previa. Si vienes a Él con fe, Él no te rechaza. La salvación está disponible ahora. El tren sigue avanzando, pero aún hay tiempo de salir de la vía.

Hoy es el día para creer, para venir a Cristo y recibir el regalo más grande que Dios ha dado a la humanidad: la salvación.

Autor: Félix Guerra Velásquez


domingo, 28 de diciembre de 2025

Por qué ya no se habla de salvación en las iglesias.

 


1. La salvación no es “rentable”

Hablar de salvación bíblica implica:

arrepentimiento,

cambio de vida,

negación del ego,

responsabilidad personal,

transformación interior.




Eso no atrae multitudes ni mantiene cómodas a las personas. En cambio, otros mensajes sí:

prosperidad,

autoestima inflada,

éxito,

“Dios quiere que estés bien ya”.

Es más fácil llenar un templo hablando de bendiciones que hablando de cruz.

2. La salvación confronta al sistema religioso

Cuando se predica salvación genuina:

la dependencia se dirige a Dios, no al líder,

el creyente madura y discierne,

el miedo religioso pierde poder.

Eso debilita estructuras que viven del control espiritual. No todos quieren creyentes libres; muchos prefieren asistentes fieles.

3. Se reemplazó salvación por bienestar

Hoy se predica más:

cómo sentirte mejor,

cómo tener paz emocional,

cómo mejorar tu vida aquí.

Todo eso puede ser bueno, pero no es el centro del evangelio. El evangelio no comienza con “te irá bien”, sino con “estabas perdido”.

Cuando se quita el diagnóstico, la salvación deja de ser necesaria.

4. Hay un cambio cultural profundo

La palabra “salvación” suena:

absoluta,

incómoda,

exclusiva,

confrontativa.

Y la cultura actual evita todo lo que implique verdad objetiva o juicio. Para no chocar con eso, muchas iglesias suavizan el mensaje hasta hacerlo irreconocible.

5. ¿Olvido o intención?

En algunos casos es ignorancia y superficialidad.
En otros, tristemente, sí es a propósito: se sabe que predicar salvación cuesta miembros, diezmos y aprobación social.

La Biblia ya advertía algo muy parecido:

“no soportarán la sana doctrina”,

“se amontonarán maestros conforme a sus deseos”,

“tendrán apariencia de piedad”.

No es que la salvación haya dejado de existir; es que ya no conviene hablar de ella en muchos púlpitos.

Y aquí algo importante:
cuando se pierde el énfasis en la salvación, la fe se vuelve decorativa, no transformadora.

Por eso espiritualmente las personas no son llevadas a la transformación que el ser humano anhela tanto.

Autor: Félix Guerra Velázquez

Mira, estoy parado en la entrada y estoy llamando

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