jueves, 30 de octubre de 2025

Mira y entiende


Juan 13:34: «Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros».

Juan 13:35: «En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros».

Marcos 12:30: «Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento».

Marcos 12:31: «Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos».

Ahora analiza: si Dios nos pide que amemos es porque, además, en la carta de 1 Juan 4:8 dice: «El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor».


Existen muchos atributos negativos que le atribuyen a Dios, pero la verdad es que Dios es amor. Los que hemos experimentado su presencia y hemos sido bautizados con el Espíritu Santo sabemos de primera mano que Dios es amor; esta es su naturaleza inmutable. Él jamás cambiará esto; Él es Dios y no cambia porque no necesita cambiar ni mejorar; Él es la perfección misma.

Existe un pasaje bíblico que dice que Dios es fuego consumidor, pero cuando Dios se ha manifestado como fuego consumidor lo ha hecho con sus enemigos. Los enemigos de Dios son los que son enemigos de sus hijos, porque la Biblia también dice: «Bendeciré a los que te bendijeren y maldeciré a los que te maldijeren», pero Dios jamás ha sido ni será nunca fuego consumidor con sus hijos.

A todo esto nace la pregunta: ¿Tú eres hijo de Dios o eres enemigo de los hijos de Dios?

Autor:  Félix Guerra Velásquez

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Mira, estoy parado en la entrada y estoy llamando

 Quiero compartir cómo entiendo y cómo traduzco Apocalipsis 3:20, y por qué lo hago de una manera un poco distinta a la Reina-Valera, sin co...