martes, 26 de agosto de 2025

La Fe en la Unción de los Siervos de Dios: Clave para Recibir Milagros

 


1. Contexto bíblico

Desde el principio Dios ha escogido vasos humanos para manifestar su poder. No porque en ellos haya virtud propia, sino porque el Espíritu Santo se deposita en quienes Él elige. El patrón es constante: la bendición fluye cuando el pueblo reconoce y cree en la unción de Dios sobre su siervo; y, al contrario, la incredulidad y el menosprecio bloquean el obrar divino.

Jesús lo ilustró claramente en Lucas 4:25-27, al recordar que en tiempos de Elías y Eliseo, los milagros no fueron para los israelitas incrédulos, sino para extranjeros que confiaron en los profetas como siervos de Dios.



2. Ejemplos del Antiguo Testamento

Moisés

Cuando el pueblo de Israel vio el mar abierto, no solo creyó en Jehová, sino también en Moisés, su siervo:

“Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo” (Éxodo 14:31).

El reconocimiento de Moisés como siervo ungido fue parte de la fe que abrió la puerta al milagro.

Elías

La viuda de Sarepta recibió provisión y resurrección de su hijo porque confió en que la palabra de Jehová estaba en la boca de Elías:

“Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca” (1 Reyes 17:24).

Su fe no fue solo en Dios, sino en el vaso que Él había enviado.

Eliseo

Naamán fue sanado solo después de obedecer la instrucción del profeta:

“Entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño” (2 Reyes 5:14).

El milagro llegó cuando dejó el orgullo y reconoció la autoridad de Eliseo como ungido de Dios.

Moisés y los setenta ancianos

Dios tomó del Espíritu que estaba en Moisés y lo puso sobre setenta ancianos (Números 11:16-17, 25). Aquí vemos que la unción se reparte y se multiplica, pero sigue fluyendo del vaso principal que Dios escogió. Menospreciar a Moisés hubiera sido menospreciar la fuente de esa unción.


3. Ejemplos del ministerio de Jesús

En Nazaret, Jesús no pudo hacer milagros por la incredulidad de la gente que lo veía solo como el hijo del carpintero (Mateo 13:55-58; Marcos 6:5-6). El problema no fue falta de poder, sino falta de reconocimiento de la unción en el vaso de Dios.

Por contraste, la mujer con flujo de sangre sí reconoció esa unción:

“Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva” (Marcos 5:28).

Muchos lo tocaban, pero solo ella recibió virtud (dynamis) porque creyó que Dios estaba en Jesús.


4. La iglesia primitiva y la unción

Después de la resurrección, Jesús declaró:

“El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre” (Juan 14:12).

Esto se cumplió cuando el Espíritu Santo vino sobre ellos en Pentecostés (Hechos 2:4). La unción de Cristo ahora reposaba en sus discípulos.

Ejemplos:

  • Pedro: su sombra bastaba para sanar porque el pueblo creía en la unción sobre él (Hechos 5:15).

  • Pablo: pañuelos y delantales llevados de su cuerpo sanaban enfermos (Hechos 19:11-12).

No era sombra ni paño en sí, sino la fe del pueblo en la unción del Espíritu que habitaba en esos vasos.


5. El peligro del menosprecio

Jesús dijo:

“El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió” (Mateo 10:40).

Menospreciar al siervo de Dios equivale a rechazar a Dios mismo, porque Él decidió depositar su Espíritu en vasos humanos. Esa actitud cierra la puerta a la bendición.

Por eso en Nazaret la incredulidad impidió los milagros. Y por eso tantos en Israel no recibieron, mientras extranjeros sí lo hicieron: porque el orgullo y el menosprecio los cegaron.


6. Interpretación espiritual

  • La fe en Dios y el reconocimiento del vaso van unidos: El poder fluye cuando la persona cree que Dios está presente en su siervo.

  • El menosprecio corta la bendición: la incredulidad y la falta de honra al instrumento de Dios alejan al hombre de la sanidad, provisión y milagros.

  • La unción es de Dios, no del hombre: los siervos son vasos de barro (2 Corintios 4:7), pero el tesoro que contienen es el Espíritu Santo.

  • El principio de honra abre el cielo: “El que recibe profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá” (Mateo 10:41).


7. Conclusión

La historia bíblica y la enseñanza de Jesús son claras: menospreciar a los siervos ungidos por Dios es cerrarse a los milagros de Dios mismo. La sanidad y la provisión llegan cuando el pueblo cree, no solo en Dios en lo abstracto, sino en que Dios habita y obra en sus vasos escogidos.

Así como la mujer con flujo de sangre fue sanada al reconocer la unción en Jesús, así también hoy los que reconocen la unción en los siervos de Cristo experimentan la manifestación de su poder.

El principio espiritual se resume así:
La fe abre la puerta a la unción; el menosprecio la cierra.

domingo, 24 de agosto de 2025

Ahora eres otra persona.

 


Cuando una persona nace, trae consigo una personalidad. Lo podemos ver en los bebés: algunos parecen más receptivos, otros no; algunos se muestran afectuosos y otros menos. Incluso desde pequeños se notan gustos diferentes en la comida, los colores, los tipos de personas y los rostros que prefieren. Parece ser que la personalidad viene definida desde antes de nacer.


Después del nacimiento, el niño o la niña empieza a ser guiado por sus padres, pero no es modificado en esencia. Lo que los niños aprenden es a identificar los peligros y a adquirir conducta moral, ya sea por lo que ven en sus padres o por lo que se les enseña. Sin embargo, eso no altera su verdadera personalidad ni sus gustos más profundos.

Al pasar los primeros años dentro de casa, todo funciona de maravilla. Pero cuando ingresa a la escuela, el niño comienza a percibir la conducta de los demás y la aprobación o desaprobación de la sociedad. Descubre la importancia que los demás dan a ciertas cosas y, entonces, decide modificarse a sí mismo para adaptarse. Ese proceso, con el paso de los años, transforma su personalidad y va quebrantando su espíritu, de manera que al llegar a la adultez ya no conserva la personalidad con la que nació.

Es precisamente por eso que Jesucristo dijo que era necesario nacer de nuevo. Significa regresar a tu yo original, volver a ser como niño, en el sentido de desechar los cambios que hiciste para encajar en la sociedad y darle prioridad a lo que en verdad importa: tu ser interior y espiritual.

Cuando eras niño o adolescente, sin darte cuenta tomaste la decisión de cambiar tu personalidad para ser aceptado por la sociedad. Comenzaste a estimar como valiosas cosas que, en realidad, no lo son.

Ahora es tiempo de retornar a tu verdadera esencia. Comprende que lo que el mundo valora no tiene verdadero peso. Lo importante es la pureza interior, porque tu interior es eterno y debe ser perfeccionado. Cuando naciste, eras perfecto y viniste a crecer aún más en perfección, pero perdiste el rumbo de tu vida. Dios, a través de Jesucristo, quiere mostrarte lo que realmente importa.

Mira el ejemplo de Juan el Bautista. Él vivió en una sociedad donde las personas tenían casas, vestían túnicas de tela y comían pan y pescado, lo que se consideraba normal y moderno en su tiempo. Pero él vivía en una cueva, vestía con piel de camello y su alimento eran langostas y miel silvestre. ¿Por qué? Porque había nacido con el espíritu del profeta Elías, y nunca quiso modificar su esencia para agradar al mundo.

Así también Jesús: jamás cambió su personalidad para encajar en la sociedad de su época. A sus discípulos les enseñó a nacer de nuevo, a no permitir que el mundo los moldeara, sino a ser diferentes y transformar al mundo con el mensaje de Dios. Y lo más hermoso es que, incluso cuando murió en la cruz, a pesar del sufrimiento, nunca dejó de ser Él mismo. Y después de resucitado… sigue siendo el mismo.


Reflexión final
La sociedad intenta moldearnos, presionándonos a ser lo que no somos. Nos exige renunciar a nuestra verdadera esencia para obtener aprobación. Pero Dios te recuerda que tu identidad no está en lo que el mundo piensa de ti, sino en lo que Él diseñó desde antes de tu nacimiento. Jesús no vino a cambiarte para que encajes en los hombres, sino para devolverte tu verdadera identidad en Dios.

Hoy es tiempo de volver a ser tú mismo, el tú que nació puro, lleno de propósito y con un espíritu diseñado para la eternidad. No temas ser diferente, porque los que permanecen fieles a lo que Dios puso en su interior son los que verdaderamente transforman el mundo.

jueves, 21 de agosto de 2025

Reflexión Profunda: “No alimentes al espíritu de Maldad”

 

Hay una sed terrible en un espíritu inmundo. Cuando sale del hombre, dice la Escritura, anda por lugares secos, buscando descanso. Ese “andar” no es casual: no tiene paz, no tiene satisfacción, no tiene un lugar propio donde calmar su sed de hacer el mal. Solo puede saciarse usando un corazón humano, un cuerpo, un alma que le sirva de morada. Sin nosotros, está perdido, frustrado, incompleto.

Y esto nos debe despertar: el mal depende de nuestra vida para existir plenamente. Cada vicio, cada pecado, cada impulso hacia lo indebido es alimento para esa oscuridad. Pero nosotros no fuimos creados para ser anfitriones de maldad. Fuimos creados para ser morada de Dios, para que Su Espíritu habite en nosotros y se manifieste en obras buenas, en palabras de amor, en decisiones que reflejen Su luz.

Jesús nos mostró la manera de vivir alimentados: no por pan, sino por la palabra de Dios, cumpliendo la voluntad del Padre. Su alimento era la obediencia, la justicia, la entrega de su vida al propósito divino. Cuando Jesús enfrentó la tentación, no cedió al hambre, ni al orgullo, ni al poder; se fortaleció en la Palabra. Así también podemos nosotros: llenando nuestra vida de oración, de amor sincero, de verdad y justicia. Cada acto de bondad y cada resistencia al pecado es alimento que fortalece el alma y deja al mal con hambre.

El verdadero ayuno no es solo abstenerse de comida; es abstenerse de alimentar el mal que habita en nosotros. Es decir “no” a todo impulso que nos arrastre hacia el pecado, es no darle de comer al espíritu inmundo. Así, cuando decidimos vivir en rectitud, cuando elegimos el bien, debilitamos al enemigo que solo puede existir usando nuestra vida.

El espíritu inmundo no tiene compasión. No le importa si el anfitrión está muriendo por su propia maldad, si está destruido por vicios, por orgullo o por rencor. Si un corazón se quiebra y muere en el pecado, el espíritu busca otro anfitrión, otra vida donde saciar su sed de maldad. Dios no quiere eso. Dios quiere que cada uno de nosotros sea fuerte, alimentado por Su Espíritu, incapaz de ser usado por la maldad.

Cuando permitimos que Dios habite en nuestro corazón, la maldad pierde su poder. No hay lugar donde pueda descansar, no hay alimento donde pueda saciarse. Solo hay vida, paz y propósito. Y esa vida se refleja en nuestra forma de amar, de servir, de actuar. Un alma alimentada por Dios no solo se protege a sí misma, sino que se convierte en refugio de luz para otros.

Hoy es un llamado a mirar dentro de ti y preguntarte: ¿qué alimento estoy ofreciendo al espíritu inmundo que quiere vivir en mí? Cada pensamiento, cada acción, cada decisión es una oportunidad para fortalecerme en Dios y debilitar al mal. No somos morada de oscuridad; somos morada de luz. No somos invitados a servir al mal; estamos destinados a reflejar el amor de Dios.

Que esta reflexión sea más que palabras: que se convierta en un acto de decisión. Que cada vez que resistas el pecado, cada vez que busques hacer el bien, estés diciendo al espíritu inmundo: “No, aquí no hay lugar para ti. Esta vida es de Dios, y en Él encuentro alimento, fortaleza y paz.”

Porque mientras el mal depende de nosotros para existir, Dios depende de nuestra entrega para manifestar Su amor. Y en esa entrega, encontramos la victoria: sobre la tentación, sobre la maldad, sobre la vida misma. No hay mayor poder que un corazón humano habitado por Dios, ni mayor seguridad que saber que, en Él, ningún espíritu inmundo puede tocar nuestra verdadera esencia.

Autor:  Félix Guerra Velásquez 

martes, 19 de agosto de 2025

✨ El Sextagrama y la Plenitud del Hombre Habitado por Dios

 

Tesis: En la lectura bíblica, el 6 no define imperfección; define al hombre (creado el sexto día) en estado de plenitud original bajo la gloria de Dios. Tras la caída, esa gloria se pierde; en Cristo el hombre es revestido y superado en gloria, cumpliéndose el propósito eterno de Dios: habitar en el hombre. El sextagrama (dos triángulos superpuestos y seis puntas con un centro) funciona como parábola visual de esa intención divina.



1) Fundamento bíblico del "6": el hombre creado pleno bajo gloria

  • Creación en el sexto día: “Hagamos al hombre…” (Gn 1:26-27) y “vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera (Gn 1:31). El hombre (6) no es “defectuoso”: es muy bueno, apto para la comunión con Dios.

  • Corona de gloria: “Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra (Sal 8:5). La gloria (heb. kavód) es peso, honor, resplandor que cubre.

  • Imagen y semejanza: heb. tselem (imagen, representación) y demut (semejanza, correspondencia) en Gn 1:26. El 6 (hombre) es imagen portadora de la presencia divina.

Conclusión: El 6 designa al hombre pleno como criatura, “muy bueno”, bajo cobertura de gloria.


2) El triple en Dios y el triple en el hombre: 3 + 3 = 6

  • Dios Triuno: Padre, Hijo y Espíritu Santo (Mt 28:19).

  • Hombre tripartito: espíritu, alma y cuerpo (1 Ts 5:23).

  • Habitación de Dios en el hombre: “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1 Co 3:16); “yo en vosotros” (Jn 14:20).

💡 Cuando el Tres divino habita en el hombre tripartito, el 6 deja de ser solo “hombre creado” para convertirse en hombre lleno de Dios.


3) Caída: pérdida de la gloria y ruptura del centro

  • Pérdida de cobertura: “Conocieron que estaban desnudos” (Gn 3:7); Dios los viste con pieles (Gn 3:21). La desnudez expresa la retirada de la gloria.

  • Carencia de gloria: “por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios” (Ro 3:23).

Efecto: El 6 (hombre) continúa siendo hombre, pero sin gloria; su centro queda vacío.


4) Restauración en Cristo: gloria mayor que la primera

  • El Verbo tabernaculiza: “El Verbo se hizo carne y habitó [gr. skēnóō, tabernaculizó] entre nosotros, y vimos su gloria (Jn 1:14).

  • Plenitud de la Deidad en Cristo: “en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad (Col 2:9).

  • Gloria participada: “La gloria que me diste yo les he dado (Jn 17:22); “Cristo en vosotros, esperanza de gloria (Col 1:27); “de gloria en gloria” (2 Co 3:18); “a los que justificó, a éstos también glorificó (Ro 8:30).

👉 En Cristo, el hombre no solo recupera la gloria perdida, sino que participa de una gloria superior vinculada al Hijo.


5) Nota bíblica sobre el 5 (carencia bajo la Ley) vs. el 6 (hombre)

La Escritura no define un “diccionario de números” normativo; sin embargo, patrones bíblicos permiten lecturas teológicas coherentes.

  • Cinco y la Ley: La Torá (Pentateuco) comprende cinco libros. Su función es revelar el pecado y no perfeccionar: “la ley nada perfeccionó (Hb 7:19); “por medio de la ley es el conocimiento del pecado (Ro 3:20). Bajo este ángulo, 5 puede figurar la insuficiencia humana expuesta ante Dios.

  • Ministerio de condenación: “el ministerio de muerte grabado con letras en piedras… el ministerio de condenación… el ministerio del Espíritu es más glorioso” (2 Co 3:7-9). La acusación (Ap 12:10) halla arma en la Ley, pero Cristo la desarma (Col 2:14-15).

🔎 Así, sin imponer una regla absoluta, 5 puede leerse como carencia/insuficiencia bajo Ley; 6 como hombre (creado pleno) —y en Cristo, hombre revestido de gloria.


6) El sextagrama como parábola visual del propósito de Dios

a) Dos triángulos (🔺 y 🔻)

  • Hacia arriba (hombre): espíritu, alma y cuerpo orientados a Dios (1 Ts 5:23).

  • Hacia abajo (Dios): el Dios Triuno que desciende a habitar (Jn 1:14; Jn 14:16-23).

Superposición: unión cielo-tierra en Cristo (Ef 1:10). 3 + 3 = 6: el hombre alcanzando su destino en la habitación de Dios.

b) Seis puntas: presencia envolvente

Las seis direcciones (N, S, E, O, arriba, abajo) evocan la omnipresencia y el cerco protector de Dios (Sal 139:7-10; Job 34:21). El 6 rodeado de Dios no es “incompleto”; es hombre pleno bajo cobertura.

c) El centro hexagonal: el Lugar Santísimo

El vacío central se colma con la Presencia: “Harán un santuario… y habitaré en medio de ellos” (Ex 25:8); “hablaré contigo de sobre el propiciatorio” (Ex 25:22). En clave cristológica: Cristo en medio (Col 1:17; Mt 18:20).


7) Tabernáculo y templo: el patrón del Centro glorioso

  • Campamento ordenado: tres tribus al norte, sur, oriente y occidente (Nm 2). Dios en el centro.

  • Del tabernáculo al templo: el Lugar Santísimo como epicentro de gloria.

  • Cristo, verdadero templo: (Jn 2:19-21). Iglesia, templo vivo: (1 Co 3:16; Ef 2:22).

⟶ El sextagrama “narra” este patrón: Dios-centro y pueblo/ hombre en torno, seis direcciones bajo gloria.


8) Cristo: el Hombre-Gloria que nos reviste

  • Nuevo Adán (1 Co 15:45-49): del alma viviente al espíritu vivificante.

  • Revestimiento: “revestíos del Señor Jesucristo” (Ro 13:14); “todos los que habéis sido bautizados… de Cristo estáis revestidos (Gá 3:27); “me vistió con vestiduras de salvación, manto de justicia” (Is 61:10); “vestiduras blancas” (Ap 3:18).

Resultado: El hombre (6) revestido por la gloria de Cristo supera su estado adánico: plenitud participada.


9) Aplicaciones pastorales

  1. Identidad: No eres “defectuoso por diseño”. Fuiste creado “muy bueno” y llamado a ser morada de Dios.

  2. Centro ocupado: Cristo debe ocupar el centro (Col 1:18). Vacío central = dispersión; Cristo al centro = integración de espíritu, alma y cuerpo.

  3. Cobertura: Busca vivir bajo gloria (Sal 3:3; 2 Co 3:18). La oración, la Palabra y la obediencia mantienen el velo de gloria sobre la vida.

  4. Misión: Como estrella, irradia a las seis direcciones: familia, trabajo, comunidad, nación, cielo (adoración), tierra (servicio).

Ilustración: Imagina tu vida como la estrella: Dios enciende el centro; tu carácter, decisiones, palabras, afectos, trabajo y servicio son seis rayos que llevan Su luz.


10) Síntesis doctrinal

  • 6 = hombre (Gn 1), muy bueno, coronado de gloria (Sal 8).

  • Caída: pérdida de gloria (Ro 3:23).

  • Cristo: Dios en el hombre, gloria mayor (Jn 1:14; Col 2:9; Jn 17:22).

  • Sextagrama: unión de los dos triángulos (Dios y hombre), seis puntas bajo omnipresencia, centro como Lugar Santísimo.

  • 5 (lectura tipológica): la Ley (5 libros) expone la insuficiencia y no perfecciona (Hb 7:19; Ro 3:20); Cristo consuma y reviste.

Clave final: El propósito total de Dios es habitar en el hombre que Él creó a su imagen: Cristo en nosotros, esperanza de gloria (Col 1:27). El sextagrama, leído bíblicamente, declara esa intención: hombre (6) lleno de Dios.


Apéndice lingüístico

  • kavód (כָּבוֹד): gloria; peso, honor, resplandor (Sal 3:3; 8:5).

  • dóxa (δόξα): gloria; manifestación visible del honor divino (Jn 1:14; 2 Co 3:18).

  • tselem / demut: imagen / semejanza (Gn 1:26).

  • skēnóō (σκηνόω): habitar como en tabernáculo (Jn 1:14).

  • naós (ναός): santuario, Lugar Santísimo (1 Co 3:16).

“Para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios (Ef 3:19).

Autor:  Félix Guerra Velásquez 

lunes, 18 de agosto de 2025

¿Quién intercede por nosotros según la Biblia? ¿María, los santos o solo Cristo?

 

La intercesión es un tema central en la fe cristiana. Muchas tradiciones enseñan que María o los santos en el cielo pueden interceder por los creyentes. Pero, ¿qué dice realmente la Biblia? Vamos a explorar de manera amplia, rigurosa y paso a paso este tema, con base únicamente en la Palabra de Dios.


1. Cristo, el único mediador

El texto clave se encuentra en 1 Timoteo 2:5:

“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.”

Análisis lingüístico

  • La palabra griega para “mediador” es μεσίτης (mesítēs), que significa intermediario legal, árbitro, intercesor.

  • El Nuevo Testamento nunca utiliza este término para referirse a María, a los santos ni a los ángeles.

👉 Según el lenguaje original, Cristo es presentado como el único mediador celestial válido entre Dios y los hombres.


2. Intercesión en la tierra, no en el cielo

La Biblia sí manda a los creyentes a interceder mientras están vivos en la tierra.

  • 1 Timoteo 2:1–2: “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres.”

  • Santiago 5:16: “Orad unos por otros, para que seáis sanados.”

Contexto

  • Aquí la intercesión se da entre creyentes vivos.

  • En ningún pasaje bíblico se extiende este principio a los que ya han muerto en Cristo.

👉 Interceder por otros es un deber de los creyentes en vida, no una práctica atribuida a los que están en el cielo.


3. Los mártires bajo el altar (Apocalipsis 6:9–10)

“Vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios… y clamaban a gran voz diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor… no juzgas y vengas nuestra sangre?”

Observaciones

  • Estas almas no interceden por la iglesia en la tierra.

  • Su clamor es por justicia y venganza de su martirio, no por salvación de los vivos.

👉 Esto confirma que los que están en gloria no interceden por los creyentes vivos, sino que expresan su propia causa delante de Dios.


4. Los ancianos y las oraciones de los santos (Apocalipsis 5:8)

“Los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero, teniendo cada uno arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos.”

Clave interpretativa

  • El texto no dice que los ancianos oren en lugar de los creyentes.

  • Más bien, presentan ante Dios lo que ya son las oraciones de los santos en la tierra.

  • Es un acto litúrgico, no una mediación independiente.

👉 La oración sigue siendo de los santos en la tierra, no de los del cielo.


5. Los espíritus de los justos (Hebreos 12:22–23)

“Os habéis acercado al monte de Sion… a los espíritus de los justos hechos perfectos.”

Este pasaje reconoce que los creyentes fieles están en la presencia de Dios, pero no dice en ninguna parte que:

  • reciban oraciones,

  • intercedan activamente por los vivos.

👉 Su papel es existir en comunión con Dios, no interceder.


6. Cristo como Sumo Sacerdote e Intercesor (Hebreos 7:24–25)

“Este, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.”

Claves doctrinales

  • Cristo es el único Sumo Sacerdote celestial (Hebreos 8:1–2).

  • Su intercesión es permanente, eficaz y exclusiva.

  • Ningún otro ocupa este ministerio en el cielo.

👉 Doctrinalmente, confiar en otro intercesor aparte de Cristo niega su sacerdocio perfecto y eterno.


7. Resumen bíblico

  1. Intercesión terrenal: sí, los creyentes vivos oran unos por otros (1 Ti 2:1–2; Stg 5:16).

  2. Intercesión celestial: no hay base bíblica para que María, los santos o los ángeles intercedan.

  3. Los mártires en Apocalipsis: claman por justicia, no por los vivos.

  4. Cristo como único intercesor: es el Sumo Sacerdote eterno que defiende a los suyos ante el Padre (Heb 7:25; 1 Ti 2:5).


8. Aplicación práctica para nuestra vida

  • Orar directamente a Dios: Jesús enseñó: “Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro…” (Mateo 6:9).

  • Usar el nombre de Jesús: “Todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré” (Juan 14:13–14).

  • Confiar en Cristo como intercesor: Esto nos da plena seguridad de que alguien que vive eternamente está defendiendo nuestra causa.

  • Evitar sustitutos humanos o celestiales: No necesitamos mediadores extras; Cristo es suficiente.

👉 En lo práctico, cada creyente tiene acceso directo al trono de la gracia (Hebreos 4:16).


✨ Conclusión

La enseñanza de la Biblia es clara:

  • La única intercesión celestial la hace Cristo, nuestro Sumo Sacerdote eterno.

  • Los santos en gloria alaban, esperan justicia y gozan de la presencia de Dios, pero no interceden por los vivos.

  • María, aunque fue una sierva bendita y escogida por Dios, nunca es presentada en las Escrituras como intercesora.

📖 Por lo tanto, lo correcto y bíblico es orar directamente a Dios Padre, en el nombre de Jesús, confiando que nuestro Señor vive para interceder por nosotros.

Autor:  Félix Guerra Velásquez

viernes, 15 de agosto de 2025

Deseo y Pecado: Lo que realmente enseña la Biblia

 

1. La palabra “lujuria” y la confusión de las traducciones

Es importante aclarar algo desde el principio: la palabra “lujuria” no aparece en los textos originales de la Biblia, ni en hebreo ni en griego.

  • En hebreo se usan palabras como תַּחְמֹד (tachmod), que significa “desear intensamente algo que pertenece a otro”.

  • En griego se usan palabras como ἐπιθυμέω (epithumeó), que significa “tener un fuerte anhelo o deseo”, y ἀσέλγεια (asélgeia), que indica “desenfreno” o “falta de autocontrol”.


Las traducciones modernas a veces usan “lujuria” para traducir estas palabras, pero esto mezcla dos cosas distintas:

  1. El deseo natural, que Dios creó y que no es pecado.

  2. Dejarse dominar por ese deseo y actuar mal, que sí constituye pecado.

Por eso es fundamental entender que sentir deseo no es pecado, pero permitir que nos domine sí lo es.


2. Lo que realmente condena la Biblia

Cuando la Biblia habla de codiciar o de comportamientos desordenados por deseo, se refiere a:

  • Dejar que el deseo nos controle.

  • Cometer actos que dañan a otros o nos alejan de Dios.

Por ejemplo, en Mateo 5:28, Jesús dice:

“El que mira a una mujer con deseo ya ha adulterado en su corazón”.

El pecado aquí no es mirar ni sentir atracción, sino permitir que ese deseo gobierne nuestro corazón.


3. La enseñanza de Dios sobre el deseo

Dios no quiere que nos sintamos culpables por lo que sentimos. Su enseñanza apunta a:

  • Reconocer el deseo como algo natural y humano.

  • No permitir que nos domine ni nos haga actuar mal.

  • Usar nuestra voluntad y conciencia para elegir correctamente.

Esto significa libertad: sentir sin pecado, pero decidir bien ante el impulso.


4. Por qué las traducciones modernas confunden

Usar la palabra “lujuria” en la Biblia puede dar la impresión de que el simple hecho de sentir deseo es pecado, lo que no refleja el texto original. Esta confusión ha llevado a muchas personas a sentirse culpables innecesariamente y alejarse de Dios.

La enseñanza correcta es: el pecado no está en el sentimiento, sino en dejarse dominar por él.


5. Mensaje práctico

  1. Deseo no es igual a pecado. Sentir atracción es natural.

  2. Pecado es igual a dejarse dominar por el deseo y actuar mal.

  3. Dios nos guía hacia la libertad, enseñándonos a controlar el corazón sin condenarnos por lo que sentimos.


6. Esquema resumido

SentimientoAcciónResultado
Deseo naturalReconocer y controlarLibre y humano
Deseo sin controlActuar malPecado y daño

Escucha, tú que has derramado sangre


Así dice el Señor, el Juez de toda la tierra

Yo soy el que ve y nada olvida.
La voz de la sangre que derramaste clama a Mí desde la tierra, y su clamor ha llegado hasta Mi trono. No pienses que quedó atrás; cada gota es testigo contra ti.

Tú no mataste solo un cuerpo: arrancaste un hijo de los brazos de su madre, quebraste el corazón de un padre, apagaste una voz que sus hermanos anhelaban oír por años, robaste nietos que nunca nacerán y futuros que nunca se vivirán.


Como fichas de dominó, tu mano derribó un universo entero. Y aunque quieras ignorarlo, el eco de lo que hiciste no callará mientras vivas, y aun después de muerto te seguirá.

Yo he contado cada lágrima, cada grito de dolor, cada noche de insomnio causada por tu acto. Y aunque la justicia de los hombres no te alcance, Mi justicia te alcanzará, porque Yo soy el Juez eterno y Mi sentencia es perfecta.

Vendrá el día —y no tardará— en que estarás solo delante de Mi trono. No habrá abogados, no habrá testigos falsos, no habrá oscuridad para esconderte. Yo te miraré, y nada quedará oculto. Pesaré tu vida en Mi balanza, y si te hallo culpable, Mi veredicto será eterno.

Yo no olvido. Nadie puede comprar mi juicio. Nadie puede engañarme.
Mis ojos aborrecen las manos derramadoras de sangre inocente, y Mi justicia es fuego que consume hasta la raíz.

Mientras respires, te queda una sola salida: deja tu camino perverso, humíllate delante de Mí y apártate del mal. No porque te compadezca, sino para que Mi ira no caiga sobre ti ahora y para siempre.

Si rechazas esta advertencia, cada paso que des será un paso más hacia el momento en que oirás de Mi boca estas palabras:
“Apártate de Mí, maldito, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”.

Y cuando eso ocurra… no habrá regreso.

jueves, 14 de agosto de 2025

¿Qué establece el Decreto 5-2025?

 


El Congreso de la República de Guatemala, en su X Legislatura, aprobó el Decreto 5-2025, que declara oficial el “Día Nacional de la Biblia”, estableciendo como fecha para su conmemoración el primer sábado de cada agosto.



Contexto y propósito de la normativa

  • Fue aprobado durante una sesión plenaria extraordinaria celebrada el martes 12 de agosto de 2025, bajo la modalidad de urgencia nacional.

  • En ese contexto, recibió el respaldo mayoritario de los diputados. Según Chapintv, la votación fue de 110 votos a favor, mientras que Newsweek Guatemala reporta 117 votos a favor.


Contenido y artículos relevantes

Según Newsweek Guatemala:

  • Artículo 1: Declara el primer sábado de agosto como Día Nacional de la Biblia.

  • Artículo 2: Invita a personas e instituciones a organizar actividades educativas, culturales, cívicas y formativas para reconocer el valor de la Biblia como patrimonio compartido.

  • Artículo 3: Establece que la normativa será de aplicación general en todo el territorio nacional.

  • Artículo 4: Señala que la ley entra en vigor ocho días después de su publicación en el Diario de Centro América.


Justificación constitucional

El decreto se fundamenta en los artículos 73 y 74 de la Constitución Política de Guatemala, que reconocen la libertad de enseñanza y la responsabilidad de la familia en la formación espiritual de sus hijos.


Propósito y objetivos

El Decreto 5-2025 tiene como fin:

  • Resaltar la importancia histórica, ética, cultural y espiritual de la Biblia en Guatemala.

  • Fomentar su lectura y reflexión como parte del legado cultural compartido.

  • Promover actividades que fortalezcan los valores y principios de la sociedad guatemalteca, sin imponer enseñanza obligatoria en instituciones educativas.


Resumen en tabla

Aspecto

Detalle

Fecha oficial

Primer sábado de agosto de cada año

Objetivo

Fomentar la reflexión y valor cultural, histórico y espiritual de la Biblia

Actividades sugeridas

Educativas, culturales, cívicas y formativas

Aplicación

En todo el territorio nacional

Entrada en vigor

Ocho días después de su publicación oficial

Fundamento

Artículos 73 y 74 de la Constitución y libertad de enseñanza

Votación

Aprobada por amplia mayoría en sesión del 12 de agosto de 2025

Desafortunadamente no es parte de la constitución y un futuro Congreso podría derogar o cambiar esta ley con una simple mayoría. A que me refiero con esto? Bueno el asunto es que gente buena está tratado con este decreto hacer que las personas desde niños no olviden la palabra de Dios y sus enseñanzas, esto es muy bueno porque nos asegura que esta generación y las siguientes tengan en cuenta a Dios, con este decreto Guatemala esta volviendo a mirar hacia el cielo y dándole a Dios el lugar que debe tener en Guatemala, es como si alguien supiera lo que viene pues en el futuro la palabra de Dios y la iglesia volverán a sufrir persecución, pero esto garantiza que la gente estará enseñada a resistir apoyados en la ley y la palabra de Dios, espero que nadie cambie esto que han hecho estos hombres que están pensando en devolverle a las personas la capacidad de mirar a Dios de nuevo, en otros países como Estados Unidos sacaron a Dios de las escuelas y miren como están ahora hay mucha perdición y todo por gente que no ama Dios y lo persigue sin motivo atrayendo a su nación oscuridad, Dios bendiga a todos los que dieron su voto a favor.

miércoles, 13 de agosto de 2025

Nadie puede arrebatarte de la mano de Dios

 

1. El amor que sostiene

Cuando pensamos en nuestra relación con Dios, a veces nos invade la duda: ¿será que un día puedo perderme?, ¿será que mi debilidad puede más que su amor?
Jesús mismo respondió a esa inquietud en Juan 10:28-29:

“Yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.”

Aquí hay una doble seguridad:

  • La mano del Hijo.

  • La mano del Padre.

No se trata de la fuerza de nuestra fidelidad, sino de la fidelidad de Dios.



2. El amor que disciplina

Algunos piensan: ¿y si un hijo de Dios se quiere apartar?
La Biblia enseña que Dios no lo dejará ir a la perdición. Puede permitir que pase por situaciones dolorosas, incluso entregar a esa persona a la disciplina más dura, pero no para perderla, sino para salvarla.

Pablo lo expresó así en 1 Corintios 5:5:

“Sea entregado a Satanás para destrucción de la carne,
a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor.”

Este amor no es débil ni permisivo, es un amor celoso, dispuesto a romper lo que nos destruye con tal de que volvamos a Él.

Hebreos 12:6 lo confirma:

“Porque el Señor al que ama, disciplina,
y azota a todo el que recibe por hijo.”


3. El amor que busca y encuentra

Jesús mismo se describió como el Pastor que deja las 99 ovejas en el redil para ir en busca de la que se perdió (Lucas 15:4-7).

Esa oveja quizá se metió en un barranco, se alejó por orgullo o simple necedad… pero el Pastor no dice: “ya no me importa”.
Él va, la carga sobre sus hombros, y la trae de regreso.

Ese es el mensaje: no importa cuánto quieras huir, si eres hijo de Dios, Él te encontrará.


4. El amor demostrado en la cruz

Si alguna vez dudas de hasta dónde llegaría Dios por ti, solo mira la cruz.

Romanos 5:8 declara:

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”

En la cruz, Jesús no solo te dio la posibilidad de salvarte, sino que se aseguró de comprarte con su propia sangre. Y lo que Él compra, nadie puede arrebatárselo.


5. El amor que termina lo que empieza

Filipenses 1:6 es un sello de garantía:

“Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.”

Dios no comienza una obra para dejarla a medias. Si puso su mano sobre ti, la terminará.


6. Una verdad que quiebra el corazón

Cuando comprendes esto, no puedes más que quebrarte en lágrimas:

  • Que alguien te ame de tal forma que no te deje ir.

  • Que esté dispuesto a corregirte, a perseguirte, a cargar contigo, con tal de salvar tu alma.

  • Que se haya dado a sí mismo en la cruz para que entiendas que su amor no tiene condiciones.

Ese amor no cabe en palabras. Solo se recibe, y al recibirlo, tu vida nunca vuelve a ser la misma.


Conclusión

Si eres hijo de Dios, escucha esta verdad:
No hay poder humano, ni fuerza espiritual, ni siquiera tu propia rebeldía, que pueda separarte del amor de Dios en Cristo Jesús.

Como escribió Pablo en Romanos 8:38-39:

“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida,
ni ángeles, ni principados, ni potestades,
ni lo presente, ni lo por venir,
ni lo alto, ni lo profundo,
ni ninguna otra cosa creada
nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”


✨ Ese es el amor que sostiene tu alma. Un amor que corrige, que busca, que carga, que paga el precio y que jamás te soltará.

Autor:  Félix Guerra Velásquez  

lunes, 11 de agosto de 2025

✨ “Cuando el amor parece ausente” ✨

 ✨ “Cuando el amor parece ausente” ✨

Tal vez creciste en un hogar donde las paredes escucharon más gritos que palabras tiernas.
Quizá tus ojos vieron golpes donde debió haber abrazos, y tu corazón aprendió a latir con miedo antes que con calma.
Cuando eso sucede en la infancia, el alma se marca profundamente.
Uno no lo elige, pero la violencia deja huellas que pueden acompañarnos muchos años:
la sensación de inseguridad, el sobresalto ante el enojo ajeno, el nudo en la garganta cuando presenciamos una discusión.


Si estás leyendo esto y sientes que te estoy describiendo, quiero decirte algo:
no eres débil por no poder procesar la agresión.
Al contrario… es señal de que dentro de ti sigue vivo algo puro:
el amor que Dios plantó en tu interior antes de que cualquier herida llegara a tu vida.

Dios no creó al ser humano para entender el odio.
No nos diseñó para normalizar la violencia.
La Biblia dice que “Dios es amor” (1 Juan 4:8), y que sus ojos son tan limpios que no pueden mirar el mal ni tolerar la opresión (Habacuc 1:13).
Por eso, cuando te resulta insoportable ver el daño entre las personas, en realidad tu espíritu está reaccionando como el de tu Creador:
rechazando lo que Él también detesta.

Tal vez pienses: “¿Y qué hago con las heridas que me dejó mi infancia?”
Aquí hay algo hermoso: Dios no solo ve lo que sufriste, Él estuvo allí.
Él sintió cada golpe que no recibiste tú, pero que atravesó tu corazón al verlos.
Él oyó cada palabra dura que hizo temblar tu alma pequeña.
Y aunque no impidió esos momentos —porque vivimos en un mundo que se alejó de su amor—,
ha prometido restaurar todo lo que fue dañado.

El salmista escribió:

“Él sana a los quebrantados de corazón,
y venda sus heridas” (Salmo 147:3).

Dios no te mira como alguien roto sin esperanza.
Él te mira como un hijo amado que sigue teniendo un corazón sensible,
capaz de emocionarse ante el abrazo de dos personas que se aman,
capaz de soñar con un mundo donde no haya lágrimas por violencia.

Y esa esperanza no es una fantasía.
Los profetas hablaron de un tiempo en que la violencia dejará de existir:

“No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte…
porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová,
como las aguas cubren el mar” (Isaías 11:9).

Ese día llegará, pero Dios quiere empezar a regalarte paz ahora.
¿Cómo?
Recordándote que el amor es más fuerte que el odio.
Que un solo gesto de bondad tiene más poder de transformación que mil actos de agresión.
Que tu corazón, aunque marcado por el dolor, aún late al compás de su lenguaje eterno: el amor.

Si lo que viviste sembró miedo, permite que Dios siembre esperanza.
Si la violencia te hizo callar, deja que Él ponga en tus labios palabras de consuelo para otros.
Si la infancia te mostró la ausencia de amor, deja que tu presente sea un canal para darlo en abundancia.

Y cuando sientas que el odio del mundo te paraliza,
recuerda que el Padre que te ama también lo rechaza.
Que no estás solo en esa sensibilidad,
porque es una chispa de su propia naturaleza dentro de ti.

Hoy, ahí donde estás, respira profundo y dile:

“Señor, enséñame a vivir en tu amor,
a no dejar que el dolor me robe la esperanza,
y a ser testigo de que tu paz es más grande que cualquier herida.”

El día en que Él haga nuevas todas las cosas,
no habrá golpes, ni gritos, ni llanto.
Solo el lenguaje que siempre entendiste… el lenguaje de Dios: el amor.

Autor:  Félix Guerra Velásquez.

domingo, 10 de agosto de 2025

Estudio: ¿A dónde nos quiere llevar Dios?

 


Introducción

Dios no nos creó solo para existir o para ser salvos de la condenación. Su plan va mucho más allá. Nos ha amado desde antes de la fundación del mundo y a través del sacrificio de Jesucristo nos ha abierto el camino para una relación profunda y transformadora con Él. En este estudio exploraremos el camino que Dios quiere que transitamos, desde el conocimiento de su amor hasta nuestro destino final: ser incluidos en Su misma esencia.



1. El conocimiento del amor de Dios a través del sacrificio de Cristo

La base de todo el plan de Dios es su amor infinito. Romanos 5:8 dice: “Pero Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Este acto no solo nos salva, sino que nos revela la profundidad del amor de Dios.

  • ¿Por qué es importante conocer ese amor? Porque es el fundamento para todo lo que sigue. Sin ese amor no hay transformación.

  • Cristo nos muestra el camino para amar: un amor que se da sin condiciones, que se entrega hasta la muerte.


2. El proceso de pruebas y crecimiento

Una vez que entramos en esa relación, no estamos exentos de dificultades. Dios permite pruebas en lo individual y en la comunidad (la iglesia), para moldearnos.

  • Pruebas personales: Nos purifican, fortalecen nuestra fe y enseñan a depender de Dios. Santiago 1:2-4 nos anima a considerar las pruebas como oportunidades para madurar.

  • Pruebas en la comunidad: En la iglesia, Dios nos enseña a amar en medio de conflictos, diferencias y desafíos. Es un espacio para aprender la paciencia, el perdón y la unidad.

Estas pruebas no son para destruirnos, sino para construirnos y profundizar nuestro amor y fe.


3. Mantener el amor a pesar de las circunstancias

Jesús nos enseñó que el amor es la marca del verdadero creyente (Juan 13:34-35). Pero amar cuando todo está bien es fácil; el verdadero reto es amar en medio de las dificultades.

  • ¿Cómo podemos mantener ese amor?

    • Recordando el amor de Cristo por nosotros.

    • Orando y pidiendo al Espíritu Santo que nos fortalezca.

    • Practicando el perdón y la humildad diariamente.

Este amor activo nos lleva a vivir no solo para nosotros, sino para los demás, reflejando a Dios en nuestras acciones.


4. El perfeccionamiento del amor y la fe en nuestro interior

Dios quiere llevarnos a un amor maduro y una fe firme que transformen nuestro ser interno. Esto es un proceso gradual donde:

  • La fe se fortalece en la experiencia y en la obediencia.

  • El amor se perfecciona al ser probado y vivido en la realidad diaria.

  • El Espíritu Santo nos transforma en semejanza de Cristo (2 Corintios 3:18).

Este perfeccionamiento es necesario para entrar en la siguiente etapa del plan divino.


5. Nuestro destino final: ser incluidos en Dios mismo

La Biblia nos habla de una realidad profunda y misteriosa: que llegaremos a ser parte de la naturaleza divina (2 Pedro 1:4), no en esencia igual a Dios, pero sí en comunión íntima, siendo extensiones vivas de Su ser.

  • ¿Qué significa esto?

    • Que nuestra identidad ya no está separada de Dios, sino que vivimos en Él y Él en nosotros (Juan 17:21).

    • Que reflejamos su carácter, su amor, su poder y su gloria.

    • Que somos parte activa del propósito eterno de Dios, en unidad perfecta.

Este es el destino final al que Dios nos quiere llevar: vivir en comunión eterna, plena y perfecta con Él.


Conclusión

Dios nos invita a un camino de transformación que comienza con conocer su amor a través de Cristo, pasa por pruebas y crecimiento, y culmina en la inclusión en Su misma naturaleza. No es un camino fácil ni rápido, pero es la verdadera vida que Dios ha preparado para nosotros.

Nos llama a ser una familia, un cuerpo unido en amor, que refleje su gloria aquí y ahora, hasta alcanzar la plenitud de nuestra fe y amor, y ser parte de Él para siempre.

Autor:  Félix Guerra Velásquez

miércoles, 6 de agosto de 2025

🌹 Diferencia entre una mujer común y una dama

 


🧍‍♀️ Mujer común

(No en el sentido de menosprecio, sino como representación general)

  • Se deja llevar por el entorno. Actúa según lo que está de moda o lo que hacen las demás.

  • Busca aceptación externa. Le importa mucho lo que los demás piensan de su cuerpo, su ropa, sus redes sociales, etc.

  • Puede actuar por impulso. Sus emociones la dominan fácilmente (enojo, celos, orgullo).

  • No siempre cuida sus palabras. Puede hablar sin pensar, herir o causar chismes.

  • Su valor depende de otros. Siente que vale si alguien la desea, la busca o la aprueba.


👑 Dama (clásica y espiritual)

📜 Clásica:

  • Tiene dominio propio. No reacciona impulsivamente, sino con inteligencia y calma.

  • Refleja elegancia interior. Su belleza no está en la ropa cara, sino en su presencia serena y segura.

  • Trata a todos con dignidad. No hace acepción de personas; puede hablar con respeto tanto a un niño como a un líder.

  • Protege su intimidad. No exhibe todo de sí misma al mundo: sabe que su valor no está en mostrarse, sino en darse a conocer con profundidad.

✨ Espiritual:

  • Conoce su identidad en Dios. Sabe que es amada, creada con propósito y tiene un llamado mayor que solo agradar al mundo.

  • Ora y busca sabiduría. Tiene una relación con lo eterno; no vive solo para lo temporal.

  • Tiene un corazón limpio. No guarda odio, rencor ni envidia: su alma es como un jardín bien cuidado.

  • Es guía y ejemplo. Inspira a otras mujeres, y hasta a hombres, a ser mejores personas.


💬 Ejemplo bíblico de una dama: La mujer virtuosa (Proverbios 31)

“Fuerza y honor son su vestidura, y se ríe de lo por venir. Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua.”
Proverbios 31:25-26

Esta mujer no era común. Era digna de admiración, pero no por lo que mostraba en fotos, sino por cómo vivía, cómo trataba a su familia, cómo manejaba su hogar, su trabajo, su fe.


✨ Conclusión

Una mujer común puede volverse dama si decide elevar su carácter, cuidar su corazón, y caminar con propósito. No importa el pasado, ni cuántos errores se hayan cometido: lo que transforma a una mujer en dama es su decisión de vivir con dignidad, gracia, fe y sabiduría.

🌿 Oración para pedir trabajo a Dios


Antes de comenzar, recordá que es importante tener clara tu intención al pedirle trabajo a Dios, porque la intención del corazón determina mucho de la respuesta.
Si tu deseo es tener un empleo que te permita cubrir tus gastos, Dios puede darte incluso más: para ahorrar, compartir o disfrutar sanamente.



Pero si tu intención es enriquecerte para caer en vicios, orgullos o dañar a otros, entonces no esperés que esa puerta la haya abierto Dios.
Dios jamás te dará algo que te destruya o con lo que lastimes a otros.
Con esta actitud en mente, oremos:


Gracias, Dios, por un nuevo día en el que me has permitido despertar con vida.
Gracias por todo lo que tengo, porque nací sin nada y lo que ahora poseo ya es una bendición.
Gracias por la salud, por mi familia, por los alimentos que nunca han faltado en mi mesa y por cada necesidad que siempre has suplido.

Señor, hoy vengo ante ti con humildad a pedirte un trabajo.
Uno donde el salario sea justo para cubrir mis necesidades y aún pueda ser de bendición para otros.
Te pido un lugar donde yo pueda ver tu mano en mi economía, en mis compañeros y en cada persona con la que me toque interactuar.
Que tu gracia y tu favor estén conmigo, y que pueda admirar tu grandeza en cada detalle de mi vida diaria.

Gracias desde ya por escucharme y por el trabajo que estás preparando para mí.
Guía mis pasos y no permitas que me encuentre en un lugar donde tu voluntad no esté.
Tómame de la mano y dirige mi destino, porque el pasado ya lo viví, el presente lo estoy caminando, pero el futuro es completamente tuyo.
Por eso me entrego a ti, confiando en que tus planes son mejores que los míos.

Amén.


📖 Citas bíblicas de respaldo:

  • “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”
    — 1 Tesalonicenses 5:18

  • “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.”
    — Santiago 4:3

  • “Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.”
    — Proverbios 3:6

  • “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”
    — Jeremías 29:11

  • “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará.”
    — Salmos 37:5


lunes, 4 de agosto de 2025

¿Dónde está la imagen de Dios en vos?


A veces buscamos a Dios afuera, en los demás, en lo que hacen, en lo que dicen. Queremos ver sus obras en el mundo, sus señales, sus milagros. Pero nos olvidamos de mirar el lugar más importante: nuestro interior. Porque lo que verdaderamente importa no es si los demás se parecen a Dios, sino si nosotros estamos reflejando su imagen.

Cuando mirás tus manos, tu rostro, tu historia… quizás notás la herencia de tu padre terrenal. Rasgos, gestos, hasta experiencias que se repiten. Y eso está bien, es parte de lo natural. Pero hay una pregunta que todos deberíamos hacernos:



¿Estoy llevando en mí los rasgos de mi Padre celestial?

¿Están sus pensamientos formando los míos?
¿Se ven sus acciones en mis decisiones diarias?
¿Me veo reflejado en la Biblia, no como un lector externo, sino como alguien que encarna esa historia viva?

Muchos creen que ese cambio se logra en la iglesia, pero la realidad es que la transformación no depende de un lugar, ni de un sistema religioso. Tristemente, muchas iglesias están guiadas por líderes que han perdido la visión, llenos de codicia y orgullo, y lejos de la imagen de Aquel que dicen representar. Están secos, dormidos… y no pueden guiar a nadie porque hace tiempo dejaron de ser guiados por Dios.

Y es ahí donde cada uno debe despertar:
¿Estoy cada día más cerca de la imagen de Dios, o cada día más lejos?
No se trata de llegar a una perfección imposible, sino de vivir el proceso real, sincero, de ser transformado a Su semejanza. Ese es el verdadero evangelio: Cristo en nosotros, la esperanza de gloria.

No te conformes con ser un espectador espiritual. No te distraigas comparándote con otros. Buscá dentro de vos, y preguntate:
¿Cuánto de Dios se ve en mí hoy?

Autor:  Félix Guerra Velásquez 

domingo, 3 de agosto de 2025

🐉 La Mirada del Dragón: Ver Sin Ver

 


En el libro del Apocalipsis, el enemigo de nuestras almas recibe un nombre inquietante y lleno de significado:

“Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás…”
(Apocalipsis 12:9)

Llamarlo dragón no es una metáfora decorativa. El Espíritu Santo eligió esa figura para mostrar la naturaleza sigilosa, destructiva y astuta del enemigo. En el griego original, la palabra drákōn viene del verbo derkesthai, que significa “mirar fijamente”. El diablo no solo destruye: observa, analiza, espera, seduce… y ataca cuando nadie lo espera.

No es casualidad que el dragón sea también llamado "la serpiente antigua". Desde el Edén, ha perfeccionado su forma de atacar. Pero para entender mejor su táctica, basta con mirar la naturaleza que Dios creó. En ella, muchas veces, se revelan patrones espirituales que pueden abrir nuestros ojos.



👁️ La pupila vertical: una mirada de cazador

Hay algo en común entre muchas fieras letales: la pupila vertical. Gatos, serpientes, cocodrilos…
Animales que no solo cazan, sino que lo hacen con estrategia.

La pupila vertical les permite:

  • Ver con claridad incluso con poca luz,

  • Calcular la distancia con precisión milimétrica,

  • Y, sobre todo, fijar su mirada en la presa sin pestañear.

Esta mirada tiene un efecto hipnótico. Es como si la víctima viera sin ver, como si su instinto no la alertara, aunque el cazador esté justo frente a ella.


🐈 El gato: el depredador silencioso

Entre todos los animales, el gato es uno de los más impresionantes en su forma de cazar. Su método es digno de un enemigo espiritual:

  1. Fija la mirada en la presa y no la pierde jamás.
    Si la presa lo mira, el gato se congela, se vuelve una estatua sin amenaza aparente. Pero no es que no haya avanzado… solo espera el próximo momento de distracción.

  2. Solo avanza cuando la presa se distrae.
    Si mira hacia otro lado, si se enfoca en la comida, si se confía… el gato da otro paso. Y así, poco a poco, se acerca hasta que ya es demasiado tarde para escapar.

  3. Se acerca con una lentitud tan calculada que parece no moverse.
    Esta ilusión es fatal. La presa cree que el gato no ha avanzado. Pero cuando vuelve a mirar… ya está demasiado cerca.

  4. Hipnotiza con el movimiento.
    Cuando va a atacar a otra fiera (como otro gato), mueve su cola de un lado al otro. No por nervios, sino para distraer la mirada del oponente, para que mire la cola… y no los ojos. En ese momento, ataca con velocidad explosiva.

  5. Su velocidad de reacción es la más alta del reino animal.
    Más que una serpiente, más que un halcón, el gato reacciona en milisegundos. Eso lo convierte en uno de los depredadores más letales que existen.


🎯 Lecciones espirituales: el enemigo opera igual

El diablo no siempre viene como león rugiente. A veces se presenta como mirada hipnotizante, como figura inofensiva, como algo que no parece moverse. Pero mientras vos te distraés, él se acerca. Y cuando dejás de velar, él ataca.

  • Su mirada no parpadea.

  • Su enfoque es total.

  • No tiene prisa.

  • Usa distracciones, luces, movimientos, emociones…

  • Y cuando uno cree que está bien, ya está encima.

Jesús dijo:

"Velad y orad, para que no entréis en tentación..."
(Mateo 26:41)

Y Pedro lo advirtió:

"Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar."
(1 Pedro 5:8)


🪞 Ver sin ver: la gran tragedia espiritual

El dragón te mira. Te observa. Pero muchos lo tienen enfrente y no lo ven.
Están "viendo sin ver", como las presas del gato. Por eso el apóstol Pablo dijo:

"En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos..."
(2 Corintios 4:4)

Ese es el mayor peligro: estar cerca del destructor y creer que todo está bien.


🔥 Reflexión final: ¿Quién puede enfrentar a un enemigo así?

¿Quién puede vencer a un depredador que:

  • No se apura,

  • No parpadea,

  • No se cansa,

  • Y cuya velocidad sobrepasa nuestra reacción humana?

La respuesta es simple: Nadie puede... sin Dios.

Solo en Cristo estamos seguros.
Solo con el Espíritu Santo velando junto a nosotros podemos discernir cuando el enemigo está cerca.
Solo la luz del Evangelio rompe el hipnotismo.
Y solo la armadura de Dios nos permite resistir cuando llegue el momento del ataque.

"Fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo..."
Efesios 6:10–11


🙏 Que el Espíritu Santo despierte tu discernimiento.

Que tus ojos no se cierren ante la mirada del dragón.
Y que, cuando llegue el momento de parpadear, sea porque estás en paz… bajo la mirada del que nunca duerme: Dios.

"He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel."
Salmo 121:4

Mira, estoy parado en la entrada y estoy llamando

 Quiero compartir cómo entiendo y cómo traduzco Apocalipsis 3:20, y por qué lo hago de una manera un poco distinta a la Reina-Valera, sin co...