lunes, 30 de junio de 2025

Comprendiendo la Tentación Sexual: Cómo el enemigo usa lo biológico para hacer caer a los creyentes

Introducción

En nuestra generación, los pecados sexuales se han vuelto cada vez más comunes. Esto no es solo por un aumento en la maldad del ser humano, sino también por el fácil acceso a estímulos visuales, la normalización de prácticas impuras y la falta de enseñanza clara sobre cómo funciona realmente la tentación. En este estudio, vamos a profundizar en cómo el enemigo usa nuestras propias necesidades biológicas y emocionales para hacernos caer, y cómo la Palabra de Dios nos equipa para vencer.



Capítulo 1: No somos inmunes, ni siquiera siendo muy espirituales

Uno de los mayores errores entre cristianos consagrados es pensar que por tener una vida espiritual fuerte ya no serán tentados. La realidad es que todos, incluso los más entregados, seguimos siendo humanos con cuerpo, emociones y pensamientos influenciables.

"Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga." — 1 Corintios 10:12

Aún el apóstol Pablo confesó que debía disciplinar su cuerpo:

"Sino que golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado." — 1 Corintios 9:27

Esto no es falta de fe, es sabiduría espiritual. Reconocer la debilidad humana es el primer paso para no ser vencido por ella.


Capítulo 2: La biología no es pecado, pero sí es una puerta

Dios nos creó con hambre, sueño, deseo sexual, necesidad de compañía, entre otras. Todo eso es bueno dentro de su diseño. Pero Satanás no crea nada: solo corrompe lo que ya existe.

Ejemplos bíblicos:

  • Eva deseó el fruto "agradable a los ojos" (Génesis 3:6)

  • Esaú vendió su primogenitura por hambre (Génesis 25:29-34)

  • David vio a Betsabé y cayó en pecado (2 Samuel 11)

"Cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido." — Santiago 1:14

La tentación sexual comienza con una necesidad legítima, pero deformada por el deseo desordenado.


Capítulo 3: Ver no es pecado — pero la intención sí

Jesús dejó muy claro el punto:

"Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla ya adulteró con ella en su corazón." — Mateo 5:28

No dijo: “el que ve”, sino “el que mira para codiciar”. Es decir, la intención del corazón es lo que determina si hay pecado. Todos vemos personas atractivas, eso es inevitable. El problema es cuando el corazón quiere retener la imagen, fantasear, alimentar el deseo. Eso ya es una transgresión interna.

Job también entendía esto:

"Hice pacto con mis ojos; ¿cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?" — Job 31:1


Capítulo 4: Lo visual es una batalla diferente de lo físico

La tentación visual es una lucha mental y emocional.

  • Se da en el corazón.

  • Es persistente.

  • Se puede combatir con dominio propio, oración, y renovación de la mente.

La tentación física (estar a solas, cercanía, toques, ambientes cargados de tensión sexual) es diferente: no se resiste, se huye.

“Huye de la fornicación...” — 1 Corintios 6:18 “Huye también de las pasiones juveniles...” — 2 Timoteo 2:22

José es un ejemplo poderoso: no negoció con la esposa de Potifar, salió corriendo. (Génesis 39:12)

David, en cambio, se quedó viendo… y cayó.


Capítulo 5: Los ángeles también fueron tentados por el deseo

“Y vieron los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas; y tomaron para sí mujeres...” — Génesis 6:2

Incluso seres celestiales cayeron por causa del deseo sexual. Esto nos muestra la fuerza de la tentación sexual, especialmente cuando no se controla la vista ni se disciplina el corazón.

Adán, por su parte, no tuvo hijos sino hasta después de la caída. Parece que en su estado original la sexualidad no tenía el mismo enfoque. Solo después del pecado vino el despertar de la carne con deseo desordenado.

Esto podría indicar que fuimos creados sin esa debilidad, y que ahora debemos aprender a vivir en dominio propio, con ayuda del Espíritu.


Capítulo 6: Cómo el enemigo utiliza lo visual para llevarnos al acto físico

La progresión es así:

  1. Ves algo atractivo

  2. No apartas la vista

  3. Empiezas a imaginar

  4. Deseas y fantaseás

  5. Buscás acercarte

  6. Cae el acto físico

Santiago 1:15 lo resume:

"La concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte."

Por eso Jesús corta el ciclo desde el pensamiento.


Capítulo 7: Cómo enseñar a otros a vencer

Para ayudar a otros, hay que enseñar estas verdades con claridad, sin legalismo, pero con convicción:

  • Que ver algo atractivo no es pecado… codiciar sí lo es.

  • Que la lucha con el deseo sexual es real, y todos la enfrentan.

  • Que el enemigo usa lo visual como puerta al corazón.

  • Que el cuerpo no es pecado, pero puede ser instrumento de pecado si no se domina.

  • Que la única forma de vencer la tentación física es huyendo.


Capítulo 8: Estrategias prácticas para vencer la tentación sexual

  1. Pacto con los ojos (Job 31:1)

  2. Evitar estar a solas con personas que te atraen físicamente

  3. Eliminar contenidos o redes que estimulan la vista de forma impura

  4. Orar inmediatamente cuando aparece una imagen o pensamiento

  5. Confesar y buscar ayuda si ya caíste — no ocultarlo

  6. Llenarte con lo bueno: “Todo lo puro, todo lo justo…” (Fil. 4:8)

  7. Recordar que no estás solo — Dios es fiel

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios...” — 1 Corintios 10:13


Capítulo 9: Enseñar sin condenar, pero con firmeza

El objetivo no es hacer sentir culpable a nadie, sino abrir los ojos espirituales. El silencio sobre este tema solo alimenta el pecado oculto. Hay que hablar con verdad, pero también con gracia.

Jesús fue lleno de gracia y de verdad (Juan 1:14). Así debemos ser nosotros: claros, compasivos y firmes.


Capítulo 10: Un llamado a la pureza realista

No se trata de negar que somos débiles, sino de vivir conscientes, vigilantes y apoyados en Dios. Jesús no vino a quitar la sexualidad, sino a redimirla, y enseñarnos a vivir con dominio propio, dignidad y sabiduría.

“Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.” — Mateo 5:8

La pureza es posible, no porque seamos fuertes, sino porque dependemos del Espíritu Santo, entendemos la estrategia del enemigo, y actuamos con decisión.


Conclusión

La lucha sexual no es algo de lo cual avergonzarse, sino algo que debemos entender, enfrentar y enseñar con profundidad. Cuanto más clara sea nuestra visión, más preparados estaremos para resistir. El enemigo puede usar nuestras necesidades, pero Dios nos dio armas espirituales para vencer, y una comunidad de fe para caminar juntos hacia la victoria.

“Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.” — Gálatas 5:16

Y si caés, levantate. Dios no te abandona. Pero no te quedés ahí. Aprendé, entendé, y seguí caminando con los ojos abiertos, y el corazón limpio.

sábado, 28 de junio de 2025

Todo es aprender, pero ¿qué estamos aprendiendo?

Aprender es una función natural del ser humano. Incluso sin buscarlo conscientemente, estamos en un constante proceso de aprendizaje. Nuestro cerebro, nuestra alma, nuestra percepción están diseñados por Dios para absorber información. Pero aquí radica el problema: no siempre somos conscientes de qué estamos aprendiendo. Y si no nos damos cuenta, corremos el riesgo de abrir la puerta a lo que no edifica y cerrar la puerta a lo que realmente puede transformar nuestras vidas.

En la actualidad, caminamos por las calles y observamos multitudes de personas aparentemente vacías, sin brillo en los ojos, sin propósito visible, casi sin alma. No lo digo con desprecio, sino con profundo dolor. Es como si una sombra invisible hubiese robado la esencia de su humanidad. Caminan con la cabeza gacha, pero los ojos fijos en una pantalla. No se nota en ellas lo que da valor a su ser consciente: ni fe, ni amor, ni esperanza. Parecen robots programados únicamente para satisfacer sus impulsos y necesidades básicas. Es la forma en que la información vacía y superficial llega a ellos, moldeándolos para convertirse solo en consumidores del sistema de este mundo.


Pero el ser humano no fue creado para eso. Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios (Génesis 1:27), para tener comunión con Él, para reflejar su gloria, para ser libres. Sin embargo, cuando voluntariamente entregamos nuestra mente y corazón al consumo constante de información basura —chismes, memes, burlas, imágenes sensuales, retos absurdos, y entretenimiento sin sentido— nos convertimos en lo que consumimos: en seres vacíos, sin peso espiritual, sin valor eterno.

Miremos un ejemplo práctico: En países como China, el gobierno ha censurado mucho del contenido que consideran basura porque entienden el impacto que tiene sobre la población. Aunque su motivación es meramente económica o política, han comprendido algo esencial: el tiempo perdido en cosas sin valor frena el desarrollo de las personas. China es ahora una superpotencia mundial. Tú y yo, como creyentes, no tenemos nuestros ojos en riquezas materiales, pero ¿no es esto un llamado de atención? Si el mundo reconoce el daño del entretenimiento vacío, ¿por qué nosotros, que tenemos la luz de la verdad, seguimos ignorándolo?

El apóstol Pablo nos dice:
“Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.”
(1 Corintios 10:23)

¿Estamos edificando nuestras vidas o las estamos demoliendo con lo que consumimos cada día?

La industria del entretenimiento no existe para educarte, ni para llevarte a la verdad, ni para ayudarte a ser mejor. Existe para distraerte. La palabra “entretener” literalmente significa "mantenerte ocupado sin que avances". ¿Y cuál es el objetivo final de esta distracción? Que no veas. Que no despiertes. Que no busques a Dios.

Cuando éramos niños, nuestros padres nos daban juguetes para que nos calláramos, para que no interrumpiéramos o no nos diéramos cuenta de lo que pasaba. Hoy el sistema del mundo nos da sus “juguetes” —redes sociales, videos virales, series, música sensual, tendencias vacías— para que no veamos la verdad espiritual, para que no despertemos a la realidad eterna: que esta vida no es la definitiva. Hemos venido aquí a prepararnos para la que viene.

“Porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.”
(2 Corintios 4:18)

Hermano, hermana, amado lector: ¿cuánto tiempo más vas a seguir siendo engañado?

El enemigo ha tendido una trampa, y la ha llamado redes sociales. No por casualidad se les llama así. Las redes sirven para atrapar, para inmovilizar. Y mientras tú crees que te estás divirtiendo, estás siendo atrapado, programado, neutralizado. ¿Sabías que si algo es gratuito, tú eres el producto? Tus ojos, tu tiempo, tu mente, tu atención… son la mercancía.

Dime:
¿Qué pasaría si dedicaras ese tiempo que pasas en redes a leer la Biblia?
¿Cuánto crecerías espiritualmente?
¿Cuántas respuestas recibirías de parte de Dios?
¿Cuántas personas podrías guiar hacia la vida eterna?
¿Cuántas tentaciones evitarías?
¿Cuántas heridas sanarías?

David dijo:
“En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.”
(Salmo 119:11)

El conocimiento de la Palabra no solo te llena de luz, sino que te protege. Muchos de los pecados que cometemos —consciente o inconscientemente— tienen su raíz en la ignorancia espiritual. Y el sistema sabe eso, por eso hace todo lo posible para mantenernos entretenidos, distraídos, adormecidos.

Pero no todos en las redes estamos aquí para entretenerte o atraparte. Algunos hemos sido enviados para darte una sacudida, para ponerte un espejo delante, para mostrarte que todavía hay tiempo de cambiar.

“Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”
(Juan 8:32)

Estamos aquí para ayudarte a salir de la red. Para mostrarte que no estás solo, que no estás perdido sin remedio, que el Dios eterno todavía te está esperando con los brazos abiertos, como el padre del hijo pródigo (Lucas 15:20). No sigas alimentándote de las algarrobas de este mundo, cuando en la casa del Padre hay pan en abundancia.


Reflexiona

¿Es hora de despertar? No viniste a este mundo solo a vivir, trabajar, reproducirte y morir. Viniste a prepararte para la eternidad. Pero esa eternidad no será la misma para todos. Hay dos caminos. Uno lleva a la vida eterna con Dios, lleno de paz, justicia, amor y propósito. El otro lleva a una eternidad de confusión, tormento, soledad y oscuridad.

Cada clic que das, cada video que consumes, cada imagen que ves… te está llevando hacia uno de esos dos destinos. Es tiempo de decidir. Es tiempo de apagar la red del diablo y encender la luz de la Palabra.

“Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo.”
(Efesios 5:14)

Hazlo hoy. Apaga las redes. Toma tu Biblia. Habla con Dios. Vuelve a casa.

Autor:  Félix Guerra Velásquez

viernes, 27 de junio de 2025

Estados Unidos bajo ataque

 El sueño de la luna que se estrella contra una montaña en occidente me hizo recordar que, siete años antes de la pandemia, tuve otro sueño relacionado con Estados Unidos.

El sueño fue así: yo estaba en una base vestido de militar, cuando de pronto las sirenas comenzaron a sonar. Entonces, otros oficiales y yo corrimos a ver la imagen del radar. Cuando llegamos, pudimos ver que el radar detectaba la trayectoria de un objeto que cruzaba el mapa de Estados Unidos en dirección de oriente hacia occidente. El objeto era muy rápido, así que llegó pronto e impactó. Solo pudimos ver en el monitor del radar el impacto y la onda expansiva, que era grande.


De pronto, el sueño cambió y ya estábamos en la zona de impacto. Allí pudimos ver un objeto de aproximadamente 130 centímetros de alto por unos 65 centímetros de ancho, con forma de bala. Del objeto salieron piernas de metal, brazos de metal y una pequeña cabeza, también de metal. Puesto en pie, volvió a elevarse a gran velocidad.

De pronto, de nuevo estábamos viendo el monitor del radar y vimos que impactó otra vez, esta vez en otro lugar del país. Vimos la onda expansiva de la explosión, pero, unos tres segundos después, vimos en el radar que el objeto volvió a tomar vuelo. Esta vez no vimos dónde impactó, pero su trayectoria parecía dirigirse a Hawái.

Queridos amigos, aquí les dejo un mapa con las zonas exactas de los impactos. Espero que tomen medidas espirituales de precaución, orando en todo tiempo, por ustedes mismos y por los ciudadanos de Estados Unidos.

Autor: Félix Guerra Velásquez.

La luna llena que viene de oriente se estrella contra una montaña muy grande en occidente.

 


Viernes 27 de junio del 2025

Para amanecer hoy, tuve un sueño. Soñé que yo iba en el asiento trasero de una moto mientras un amigo era el que manejaba. Nosotros dos íbamos de occidente hacia el oriente; esto sucedía en la ciudad. De pronto, escuché que la gente estaba diciendo: “¡Miren hacia arriba!”, y yo miré hacia arriba y vi que la luna llena viajaba del oriente hacia el occidente. La gente también decía: “¡Dispárenle a la luna!”, y vi que tenían en sus manos pistolas, rifles y escopetas, apuntándole a la luna. Pero yo les dije: “No se puede, está muy lejos y ya no hay tiempo”.
Les dije eso porque era cierto: la luna estaba lejos, y para cuando reaccionaron, ya estaba pasando sobre nosotros a gran velocidad, y las balas no iban a alcanzarla. Así que seguí mirando mientras mi amigo detenía la marcha de la moto. Vi entonces una montaña muy grande en el occidente, hacia la cual la luna se dirigía, y en un instante, la luna descendió y se estrelló contra la montaña. De hecho, la montaña era más grande que la luna, pero el impacto fue tan grande que se levantó fuego y polvo. Ahora ese fuego y polvo descendían de la montaña a gran velocidad.
La gente, al verlo, se paralizó y no sabían hacia dónde correr. El miedo de lo que se veía era tan grande que no podían moverse. Yo le dije a mi amigo que saliéramos de allí rápido, pero él también estaba paralizado y no sabía hacia dónde dirigirnos. Yo lo tenía claro: debíamos alejarnos en sentido contrario, pero él se paralizó de miedo.
Así terminó el sueño.

Es muy posible que la montaña en occidente sea símbolo de Estados Unidos y que la luna simbolice a todos los países que usan una luna en sus banderas, los cuales curiosamente son musulmanes, o literalmente sea un asunto entre Estados Unidos y el mundo musulmán, les pido sus oraciones por Estados Unidos allí hay muchas personas cristianas que buscan a Dios.

Se acerca una lucha entre Oriente y Occidente, lo que surja de todo esto paralizará de miedo a muchos por no decir a la mayoría.

El Diablo, Satanás o Serpiente antigua es un adversario formidable.

 

Aquí te explico porque te digo que es un adversario formidable.

1. Es un ser espiritual con gran inteligencia

Satanás no es un ser humano limitado por un cuerpo físico, lo que ya lo pone en ventaja desde el punto de vista del alcance, movimiento y sutileza. Fue creado como un querubín protector (Ezequiel 28:14) y tenía sabiduría y perfección al ser creado. Esto indica que su inteligencia es superior a la humana promedio.



2. Tiene miles de años observando a la humanidad

Ha observado a la humanidad desde el principio, lo que le da una experiencia vasta sobre cómo operan nuestras emociones, pensamientos y debilidades. Sabe qué botón presionar en cada persona para llevarla al error o al pecado. Su conocimiento del comportamiento humano es como el de un estratega militar experto que ha estudiado todos los movimientos de su oponente por siglos.


3. Conoce y manipula la Palabra de Dios

En Mateo 4, durante la tentación de Jesús, Satanás usa las Escrituras para tentar al mismo Hijo de Dios. Eso nos muestra que no solo conoce la Palabra, sino que sabe usarla de forma distorsionada, lo cual es una de sus tácticas más peligrosas, porque mezcla verdad con mentira.


4. Tiene una red espiritual organizada

Efesios 6:12 menciona que nuestra lucha no es contra carne ni sangre, sino contra principados, potestades, gobernadores de las tinieblas y huestes espirituales de maldad. Esto sugiere una estructura organizada, casi militar, de seres espirituales que operan bajo su liderazgo. No trabaja solo, y su sistema es estratégico.


5. Opera muchas veces en lo oculto

Una de sus armas más eficaces es la sutileza. En 2 Corintios 11:14 se dice que "Satanás se disfraza como ángel de luz", lo que significa que puede engañar incluso a personas espirituales, haciéndoles creer que están haciendo lo correcto o que están siguiendo a Dios, cuando en realidad están siendo manipuladas.


6. Tiene acceso a las esferas de poder y control del mundo

En Lucas 4:6, Satanás le ofrece a Jesús todos los reinos del mundo diciendo: “porque a mí me ha sido entregado, y a quien quiero lo doy”. Aunque Jesús no lo contradice directamente en ese punto, lo rechaza con la Palabra. Esto indica que Satanás tiene cierto grado de control sobre los sistemas humanos: políticos, económicos, religiosos, etc.


7. Es persistente y no se cansa

Mientras los humanos se agotan, él no necesita descansar. 1 Pedro 5:8 dice que “vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”. Esta imagen es de vigilancia constante, de acecho. Es paciente y astuto.


8. Influye incluso en creyentes si no están vigilantes

Jesús le dijo a Pedro: “¡Apártate de mí, Satanás!” (Mateo 16:23), porque Pedro, sin darse cuenta, estaba siendo influenciado por el enemigo al tratar de apartar a Jesús del camino del sufrimiento. Esto nos enseña que, incluso alguien que ama al Señor puede ser usado momentáneamente por el diablo si no está discerniendo correctamente.


9. No tiene compasión ni límites morales

Es totalmente despiadado. No tiene remordimiento por destruir vidas, familias, naciones, o incluso a niños. Jesús dijo de él: “Ha sido homicida desde el principio... porque no hay verdad en él” (Juan 8:44). No se detiene por lástima ni por conciencia: su meta es robar, matar y destruir (Juan 10:10).


10. Sabe que su tiempo es corto y actúa con furia

Apocalipsis 12:12 dice: “¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo”. Su furia se intensifica a medida que se acerca el fin, lo cual lo hace aún más peligroso.


Alguien una vez me dijo que estaba estudiando al diablo para saber como combatirlo si se venia contra el, yo le dije que para conocer al Diablo y saber como combatirlo, lo que debía hacer era conocerse a sí mismo, sus fortalezas y sus propias debilidades pues el enemigo jamas lo atacará en sus fortalezas sino en sus debilidades, así que esa es la forma, te lo explico mas detalladamente.

Estudiar al enemigo tiene su valor, claro, pero ningún conocimiento del diablo sirve de mucho si uno no se conoce a sí mismo. De hecho, la mayoría de las veces no es Satanás quien nos derrota, sino nuestras propias debilidades no atendidas.

🔍 1. El enemigo ataca donde uno es más vulnerable, no donde es más fuerte

Esto es fundamental. Un ladrón no entra por la puerta blindada de una casa, entra por la ventana rota. De igual forma, el enemigo espiritual busca nuestras grietas interiores, no nuestras fortalezas.

  • ¿Tenés problemas con la ira? Allí apuntará.

  • ¿Tenés orgullo oculto? Allí sembrará ofensas.

  • ¿Tenés baja autoestima? Allí inyectará pensamientos de inutilidad o tentaciones para compensarlo.


🛡️ 2. Conocerte a vos mismo es saber dónde necesitas estar cubierto

Efesios 6 habla de la armadura de Dios, pero la armadura no se pone automáticamente. Uno debe reconocer qué parte de su vida está expuesta y protegerla con verdad, fe, justicia y oración.

  • Si sabés que sos emocionalmente reactivo, entonces vigilás tus palabras.

  • Si sabés que la soledad te debilita, entonces buscás comunión y no te aislás.


🧠 3. Jesús venció porque estaba fortalecido en identidad

En el desierto, Satanás le dice: “Si eres Hijo de Dios...”. El ataque no era solo físico ni emocional, era contra su identidad. Pero Jesús tenía claro quién era. Por eso respondió con la Palabra.

Conocerse a uno mismo es saber quién sos en Dios, lo que Él dice de vos, y vivir a la luz de eso. El enemigo huye cuando no encuentra confusión ni inseguridad interna para manipular.


⚠️ 4. El que se enfoca demasiado en el diablo termina distraído de sí mismo

Muchos caen en la trampa de querer saber "todos los nombres de demonios", "jerarquías", "ritos", "cómo trabajan", etc., y pierden el enfoque en su propia purificación, humildad y obediencia a Dios.

Estudiar al enemigo no sirve si uno mismo está lleno de orgullo, lujuria, codicia o amargura, porque eso ya es territorio enemigo sin que él tenga que hacer mucho.


5. La santidad y la humildad son las mejores armas defensivas

Cuando te conocés bien, sabés cuándo alejarte, cuándo callar, cuándo pedir ayuda, cuándo ayunar, cuándo orar más, cuándo no entrar en ciertos ambientes. Eso no es cobardía, es sabiduría.

Muchos que "estudiaron al diablo" fueron derrotados porque no estudiaron sus propias intenciones, deseos y engaños interiores.

El conocimiento más poderoso para resistir al diablo no es el de sus tretas (aunque ayuda saber que existen), sino el conocimiento de uno mismo delante de Dios, con honestidad, humildad y vigilancia. Como dijo un sabio:

"El que vence al enemigo es fuerte, pero el que se vence a sí mismo es verdaderamente poderoso."

En conclusión:

Sí, es un adversario formidable. Pero no es invencible. La Biblia nos dice que en Cristo tenemos la victoria, que con la armadura de Dios podemos resistirlo, y que si lo enfrentamos firmes en la fe, él huirá (Santiago 4:7). Pero subestimarlo sería un grave error, porque no se trata de un simple enemigo simbólico, sino de una entidad real, poderosa y activa.



El inmutable poder de la verdad

 


Cuando un hombre dice la verdad, ya sea acerca de lo que él hizo o de lo que alguien hizo, esa verdad necesita ser sometida a prueba.

Solo así tiene el peso y el poder que ya de por sí tiene.

Pero si no pasa por ese proceso, incluso puede tomarse como mentira, o como una palabra simple, sin valor.

Sin embargo, la verdad dicha o pronunciada por el mismo Dios Todopoderoso no necesita ser sometida a prueba.

El que la escucha solo debe creerla, y ella se encarga de manifestar su poder.

A veces la verdad no es lo que creímos, pero sigue siendo verdad
Hace tiempo, cuando estaba pasando por un momento muy difícil de salud, escuché la voz de Dios. Pero no la entendí.




Creí algo que Dios no dijo.
Esperé, durante días, creyendo que Dios me iba a dar algo que Él nunca prometió.
Lo que pasó es que malinterpreté Su palabra.

Una mañana, mientras oraba, escuché claramente que Dios me dijo:

“Verás mi mano dentro de tres días.”

Yo le estaba pidiendo sanidad, así que cuando escuché esas palabras me alegré muchísimo.
Dije: “Sin duda, Dios me sanará dentro de tres días.”
Estaba tan seguro que dejé de tomar el medicamento que estaba usando. Quería sentir con claridad la sanidad cuando se manifestara.

Al siguiente día, volví a orar.
Y otra vez, escuché Su voz:

“Dentro de dos días verás mi mano.”

Para mí fue una confirmación de que sí había escuchado a Dios.
Entonces, seguí esperando.
De nuevo, al día siguiente, mientras oraba, Dios me dijo:

“Dentro de un día verás mi mano.”

Sentí una felicidad muy grande. Lo que yo estaba viviendo era muy duro, y esto me llenaba de esperanza.

Esa noche me acosté temprano, esperando que el día siguiente pasara rápido. Quería recibir mi sanidad.

Cuando amaneció, pasaron las horas… la mañana, la tarde, y cayó la noche. Me dije: “Cuando amanezca estaré sano.”

Pero no fue así.

Amanecí con la misma enfermedad.
Entonces pensé: “Quizá será una sorpresa, tal vez durante el día sucederá.”

Pero tampoco fue así. Entró la noche.
Y aún tenía esperanza: “Tal vez me sanará dormido.”

A la mañana siguiente me levanté… y nada.
La enfermedad seguía.

Ese día no oré.
Estaba molesto.
Pensaba:

“Si fue Dios el que me habló, yo debería estar sano ahora…
Pero si no fue Dios, sino que mi mente me engañó, eso es grave…
Y si no fue ni Dios ni mi mente, sino el mal que me habló, entonces esto fue una burla.
¿Y por qué Dios permitiría eso?”

Todo esto me tenía enojado. Por eso no oraba.

Pero cuando llegó el mediodía, decidí ir a orar.
No quería hablar con cualquier voz, quería hablar con Dios mismo, así que dije:

“Mi oración va dirigida al Dios y Padre de mi Señor Jesucristo, de quien yo soy y a quien pertenezco.”

Y le pregunté:

“¿Qué pasó? Dijiste que vería tu mano…”

Y de inmediato Él respondió:

“Y la viste. Mírate: estás vivo.”

Entonces, en un instante, me dio la capacidad de entender lo que Él me había dicho y lo que me estaba diciendo ahora.

Cuando digo que "Dios me dio la capacidad de entender", hablo de algo más allá del razonamiento humano. Es como si Él descargara en mí mente una cantidad de información que uno sabe que nunca podría haber alcanzado solo.


Dios no me había prometido sanidad, sino que me dijo que vería su mano.

Fui yo quien malinterpretó su palabra.
Pero aún así, Él fue fiel.

Había dejado el medicamento por tres días, y no sufrí ningún daño.
Él me había sostenido. Su mano me sostuvo.

Ahí vi algo mucho más profundo:
la vida del ser humano no depende de la condición del cuerpo, ni del tratamiento, ni del diagnóstico. Depende de la voluntad de Dios.

Incluso mi mala interpretación sirvió para mostrarme su poder.
Vi su mano, aunque no me di cuenta en el momento.

Y aprendí algo que no voy a olvidar:
Dios siempre dice la verdad.
Pero a veces, somos nosotros los que interpretamos mal.
Y aun así, Su verdad no falla.

La mayor parte del tiempo pensamos que Dios nos dará lo que queremos o supuestamente necesitamos, pero no es así.
Dios sí sabe qué es lo que nos hará bien, qué es lo que nos fortalecerá para esos momentos duros, presentes y futuros. Solo tenemos que poner toda nuestra atención a su palabra, y después de escucharla debemos estudiarla palabra por palabra para entender bien su significado. A veces escuchamos su mensaje pero damos por hecho que entendimos lo que dijo, pero Él es Dios. Aun cuando escuchamos su palabra en nuestro idioma, y por corto que sea su mensaje, es profundo, verdadero y cien por ciento puntual.

No debemos olvidar que Dios, a pesar de que nos habla, no es humano. Él es Dios, el mismo que hizo los cielos y la tierra; por tanto, no tiene necesidad de mentir porque no le entrega cuentas a nadie, ni se esconde de nadie, no tiene miedo de nada, no se pone nervioso y nadie puede intimidarlo. Nadie puede obligarlo a hacer o decir algo que Él no quiere; por tanto, siempre dirá la verdad en cualquier situación.

Como dije al principio, la verdad pronunciada por la boca de Dios es poderosa y no necesita ser puesta a prueba porque no es un humano el que la dijo. Así que la verdad de Dios solo debe ser creída, y el que la crea recibirá todo el poder que ella tiene y todos sus beneficios.

Imagina a Dios creando todo el universo solo con su verdad. Esa verdad tiene tal poder de crear cosas de la nada. Ella misma es poder. Ella no necesita nada, pero todos la necesitamos a ella. Todo lo que existe fue creado por ella, incluso el polvo de la tierra del cual fuimos nosotros formados. Por eso, todo lo que existe necesita escuchar la verdad de Dios y creerla, para que la vida continúe dentro de cada uno. Dejar de escucharla es suicidio, pues ella es la vida misma.

La verdad de Dios siempre te dirá que todo es posible, porque el poder de crear lo imposible es ella misma. Así que es tiempo de creerla, para que vivas y ella te enseñe a no tener miedo de nada: ni del pasado, presente o futuro, pues en el pasado ella está, en el presente ella está, y en el futuro estará también. Así que, mientras la verdad de Dios exista, tendrás acceso a ella.

Dichosos los que escuchan la voz de Dios, pues Él siempre los sostendrá. Dichosos los que día a día esperan escuchar su voz para hacer su voluntad, pues ellos serán transformados y librados de la muerte.


Autor:  Félix Guerra Velásquez





jueves, 26 de junio de 2025

¿Amiga o enemiga de Dios?

 A veces, sin querer o por falta de conocimiento, nos encontramos peleando directa o indirectamente contra Dios.

Todo aquel que osó pelear contra Dios pagó las consecuencias gravemente.
Pero, ¿cómo hicieron aquellas personas para pelear contra Dios?

Cuando Israel salió de Egipto, el primer pueblo que salió a combatirlo fue Amalec.
Esto se narra en Éxodo 17:8-16, donde dice:
“Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim.” (Éxodo 17:8)
Este ataque fue sorpresivo y cobarde, ya que, según Deuteronomio 25:17-18, Amalec atacó a los más débiles que venían rezagados:
"Acuérdate de lo que te hizo Amalec en el camino, cuando salías de Egipto; de cómo te salió al encuentro en el camino y desbarató a los rezagados de entre vosotros, cuando tú estabas cansado y trabajado; y no tuvo ningún temor de Dios."
Por esta razón, Dios juró guerra perpetua contra Amalec y ordenó que su memoria fuera borrada (ver Éxodo 17:14 y Deuteronomio 25:19).


Oponerse a los siervos de Dios es un asunto muy serio; equivale a oponerse a Dios mismo, cosa que no pasa desapercibida por Dios ni la deja sin castigo, así que no es buena idea hacer eso.

Te voy a contar una historia que pondré como ejemplo: sucedió hace tiempo, en eso del año 2010, que una mujer me contactó por correo y necesitaba consejo. Justo en ese tiempo yo dedicaba mi tiempo a dar consejería por correo, así que esa mujer me contó que estaba teniendo problemas en su matrimonio, que su esposo no le dedicaba tiempo y que ella se estaba hartando de la situación.
Ella dijo que su esposo le dedicaba tanto tiempo a su trabajo que no le ponía atención ni a ella ni a sus hijos. Entonces le pregunté: ¿De qué trabajaba su esposo?
Ella me dijo que era pastor. Entonces, la imagen que ella me había dibujado al contarme su problema cambió totalmente. Le pregunté si le hacía falta algo económicamente, si sus hijos estaban estudiando, si tenía sospechas de que su esposo le fuera infiel. Ella me dijo que no, que en ese sentido todo estaba bien, pero que él no pasaba tiempo con ella ni con sus hijos.

Le pedí que me explicara cómo era el día a día de su esposo. Ella me dijo que desde las 4 de la mañana él se levantaba a orar en el templo, y que a las 6 de la mañana se ponía con su Biblia sobre la mesa a leerla para preparar un mensaje y predicar en la noche. Y cuando no había culto, igual leía su Biblia, esperando que ella le sirviera el desayuno. Después de comer, se bañaba, se alistaba y salía a visitar o a reuniones con otros pastores, y que después del culto llegaban a casa como a las 10 de la noche. Como estaba muy cansado, a veces se dormía rápido.

También me contó que la iglesia tenía dos años de haber iniciado y que él la había iniciado en su localidad; que en poco tiempo la iglesia había crecido y que por ese lado les estaba yendo bien.
Le pregunté la edad de sus hijos y cuántos hijos tenía. Ella respondió que tenía dos, y que el menor de ellos tenía 8 años.
Me dijo que, a causa de la situación, ella le servía en todo, pero había dejado de hablarle como estrategia para que le pusiera atención. Pero, lejos de mejorar el asunto, se empeoró, porque parecía que a él no le importaba que ella no le hablara.

Él seguía con su rutina diaria sin detenerse. Ella, antes de usar la estrategia de no hablarle, había logrado algo: que él ya no comiera fuera de casa, y que cuando visitara, rechazara comer en las casas diciendo que su esposa lo esperaba para comer juntos.
Pero esto de dejar de hablarle, al parecer, no le afectó en lo absoluto.

Entonces le dije:
—¿Tú quieres que te dé un consejo desde una perspectiva humana o espiritual?
Ella respondió que necesitaba una respuesta espiritual, que estaba dispuesta a hacer lo que fuera para solucionar el problema.
Entonces le dije:
—Está bien, pero voy a iniciar diciéndote que él no tiene ningún problema. Como puedes verlo, él está en paz con Dios. Pero tú no estás en paz con tu esposo. Te has salido del orden.
El hombre espiritual (varón) debe estar en paz con Dios, pues fue creado para hacer la voluntad de Dios; esa es su misión, esa es su razón de ser. La Biblia dice que Dios formó al hombre a su imagen y semejanza, y luego lo puso en el huerto del Edén para que lo cuidara y lo labrara. Bueno, eso es lo que tu esposo está haciendo.
Pero también dice la Biblia que, después de que el hombre le puso nombre a todos los animales, Dios hizo a la mujer. De hecho, la Biblia dice esto:

Génesis 2:20
"Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él."

Génesis 2:21
"Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar."

Génesis 2:22
"Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre."

Génesis 2:23
"Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada."

Lo que quiero decirte es que, cuando Dios notó que Adán no tenía ayuda, entonces hizo a la mujer, a la cual Adán llamó "Varona", cuya expresión describe el trabajo espiritual para lo cual ella fue creada como un ser espiritual.
El asunto es que, si bien eres su esposa, estás pidiendo un tiempo que él no puede darte, porque ese tiempo es de Dios y de su obra. Te sugiero que tomes tu lugar, ayudándolo en todas las tareas que él realice, y si no en todas, ayúdalo en las que puedas. Porque para ayudarlo en su trabajo espiritual fuiste creada.

Ella me respondió que no le quedaba tiempo para ayudarlo a él. Yo le dije que, si no tenía tiempo, entonces que tampoco lo estorbara, porque eso era un asunto muy serio. Estaba exigiendo para sí el tiempo que es para Dios.
Y que, si ella quería pasar tiempo con su esposo, lo hiciera sirviendo a Dios juntos. Además de eso, lo vas a librar por naturaleza de muchos peligros.

La respuesta de ella fue que no, que él debía darle el tiempo que ella pedía, porque era lo mínimo que exigía por todo el servicio que ella realizaba en la casa para que a él no le faltara la comida ni la ropa limpia.

Le dije:
—Amiga, si no me haces caso en lo que te he dicho, te encontrarás peleando con Dios, no con tu esposo. El peligro es que, si no le eres la ayuda idónea que él necesita, Dios te quitará a ti de la faz de la tierra y se la dará a otra mujer que entienda su lugar.

Ella me respondió:
—Pensé que me ibas a ayudar, pero ya veo que todos los hombres piensan igual y no valoran lo que yo como mujer hago por él.

Le respondí:
—Bueno, si Dios no te quita del lado de tu esposo, Él se proveerá de los medios para hacerte entender.

Así terminó nuestra plática. Ella no respondió más.

Al cabo de dos años, me escribió y me dijo:
—Tenías razón en todo lo que me dijiste.

Entonces le dije:
—Me alegro que Dios haya iluminado tu mente para comprender lo importante que eres para su plan en la vida de tu esposo y tuya.

Ella me dijo:
—Esto no lo aprendí sin sufrimiento. Te hablo desde mi cama. Estoy enferma y, estando así, me acordé de tus palabras. Cuando salga de esta situación, haré todo lo que me aconsejaste. Gracias por el consejo.

Esta historia tiene un final relativamente feliz, porque Dios decidió dejarla en esta tierra al lado de su esposo y con sus hijos, en una iglesia próspera.

Como pudiste notarlo, ella estaba peleando contra Dios, no contra su esposo.

Si tú eres cristiana soltera y quieres que el esposo que Dios te dé sea un siervo de Dios, tienes que leer tu Biblia y conocer tu lugar.
Yo tengo muchos años de servir a Dios, y antes de casarme con mi esposa le expliqué cuál era mi misión, y le pregunté si ella estaba dispuesta a estar conmigo siempre, a hacer todas las cosas juntos, a servir juntos a Dios.
Ella respondió que sí, y hubo tiempos en los que tuve que recordarle su respuesta. No es fácil ser la esposa de un siervo de Dios, pero te digo que, si lo ayudas a servir a Dios, la recompensa que Dios dará será igual para los dos.

La pregunta es:
¿En este momento eres amiga de Dios o enemiga de Dios?
Compara tus acciones con lo que he dicho anteriormente. Eso te ayudará.

Creo que es bueno escuchar consejos para no tener que sufrir las consecuencias de estorbar la obra de Dios.

miércoles, 25 de junio de 2025

Profecía de mi nacimiento.

 Miércoles 25 de junio del 2025

Para amanecer hoy tuve un sueño en el cual me dieron instrucciones de lo que sucederá en el futuro con respecto a mí. Lo escribo y lo publico con el fin de que no se me olvide.

Soñé que estaba en un lugar, para ser exacto, en la carpintería en la cual trabajábamos mi papá y yo antiguamente.



En ese lugar había una reunión cristiana; allí estaba mi hermano tocando el teclado y cantando más hacia adentro. Yo estaba sentado en un banco, recostado en la pared cerca de la puerta de salida. A la izquierda, un poco más adentro, estaba sentado Benny Hinn, con un traje gris plomo con botones grandes, como los que acostumbra usar. Allí también había otras personas.

Frente a mí pasó un niño como de 10 años, y quise jugar con él y hacerlo reír, como es mi costumbre, pero el niño me miró serio, así que entendí que yo no era de su agrado. También, allí cerca de la puerta y frente a mí, había una mujer con la que también quise hablar y hacerla reír, pero ella también me miró seria, y entendí que, al parecer, yo había perdido el toque para hacer reír a las personas y poder comunicarme con ellas. Comencé a sentir que no encajaba en ese lugar, así que me levanté y quise salir, pero escuché que detrás de mí alguien me decía que me quedara. Sin embargo, también escuché que alguien dijo: “Deje que se vaya”. Así que salí de ese lugar.

Estando afuera, en la calle, había muchas motos negras estacionadas. De hecho, mi moto es negra, así que busqué la mía entre todas, pero no la encontré. Así que regresé, pero no entré, sino que vi que cerca de la puerta había más motos negras y busqué la mía con la mirada, pero no la encontré.

Entonces apareció mi esposa y me dijo:
—Me dijeron que te diga: “Nacerás dentro de tres años, y volverás a tener hambre. Te encontrarás con dos empresarios exitosos; uno de ellos se llama Mou Cruz.”

Entonces, en mi mente dije: “Dentro de tres años tendré 50 años”.
Y allí terminó el sueño.

martes, 24 de junio de 2025

Cosas asombrosas de los Ángeles de Dios.

 Estudio Bíblico: Los Ángeles de Dios


Capítulo 1: Los Ángeles: Seres Creados en Perfección

Desde su origen, los ángeles fueron creados por Dios como seres espirituales, poderosos, inteligentes y completamente santos. El Salmo 148:2-5 declara:

"Alabadle, vosotros todos sus ángeles; alabadle, todos sus ejércitos... Porque él mandó, y fueron creados."

Los ángeles no surgieron por evolución espiritual, ni son humanos glorificados. Son criaturas celestiales que fueron hechas antes de la fundación del mundo (Job 38:6-7), y cuya perfección es fruto del acto creativo directo de Dios:

"Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado..." (Ezequiel 28:15, refiriéndose simbólicamente al origen del querubín caído).

Su perfección inicial incluye obediencia sin rebelión, luz sin tinieblas, y un conocimiento claro de la voluntad divina. No todos los ángeles permanecieron en esa condición (Judas 1:6), pero los que hoy sirven a Dios se mantienen en total fidelidad.



Capítulo 2: Su Obediencia, el Escudo de su Estabilidad

Una de las características más destacadas de los ángeles santos es su obediencia absoluta:

"Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo a la voz de su precepto." (Salmo 103:20)

La obediencia no es una carga para ellos, sino su delicia. Su estabilidad emocional, espiritual y moral proviene de su completa sujeción a la voluntad de Dios. A diferencia del ser humano, no luchan contra una carne rebelde, ni experimentan el remordimiento del pecado. Esta obediencia los hace incorruptibles y firmes, sin heridas interiores ni confusión.

Jesús dijo:

"Viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí." (Juan 14:30)

Lo mismo ocurre con los ángeles santos: su obediencia plena los hace impenetrables al mal. Ellos representan el modelo de lo que sería el corazón humano si viviera en constante sujeción a Dios.


Capítulo 3: El Temperamento de los Ángeles: Firmeza con Mansedumbre

A través de las Escrituras vemos que los ángeles combinan una autoridad impresionante con una delicadeza espiritual admirable. Son:

  • Fervientes en su adoración (Isaías 6:2-3)

  • Disciplinados en su misiones (Daniel 10:13)

  • Respetuosos hacia el orden divino (1 Corintios 11:10)

  • Serviciales hacia los humanos (Hebreos 1:14)

No son rudos, ni egocéntricos, ni violentos fuera de la justicia divina. Su presencia, aunque impone respeto, también consuela, como cuando dijeron: “No temas” (Lucas 1:13, Mateo 28:5).

Este equilibrio en su temperamento refleja el carácter del cielo: autoridad con humildad, poder con pureza.


Capítulo 4: Los Ángeles Aprenden de Nosotros

Un gran misterio revelado por las Escrituras es que los ángeles, a pesar de ser superiores en naturaleza, observan y aprenden de la obra de Dios en nosotros:

"A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas... cosas en las cuales los ángeles anhelan mirar." (1 Pedro 1:12)

Ellos nunca han sido redimidos, porque nunca pecaron. Por eso, la gracia, el perdón, la restauración... todo eso les asombra profundamente. Ven cómo Dios transforma a pecadores en santos, y eso les revela una faceta del amor divino que no conocían.

También Pablo dijo:

"Porque hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres." (1 Corintios 4:9)

Somos parte de un escenario donde los cielos enteros observan cómo vivimos nuestra fe.


Capítulo 5: Los Ángeles como Espectadores de la Historia Humana

Desde el Jardín del Edén hasta el Apocalipsis, los ángeles han estado presentes:

  • Guardando la entrada del Edén (Génesis 3:24)

  • Visitando a Abraham y Lot (Génesis 18-19)

  • Interviniendo en la vida de Elías (1 Reyes 19:5)

  • Ministrando a Jesús en Getsemaní (Lucas 22:43)

  • Abriendo prisiones (Hechos 12:7)

  • Acompañando el regreso de Cristo (Mateo 24:31)

Son testigos de cada acto de fe, de cada arrepentimiento genuino:

"Hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente." (Lucas 15:10)


Capítulo 6: Su Ministerio a Favor de los Hijos de Dios

Los ángeles no solo observan: sirven activamente a los creyentes.

"¿No son todos ellos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?" (Hebreos 1:14)

Ejemplos:

  • Guiaron a Israel (Exodo 14:19)

  • Proveyeron alimento (1 Reyes 19:5-7)

  • Protegieron en peligro (Daniel 6:22)

  • Anunciaron nacimientos y profecías (Lucas 1)

  • Consolaron y fortalecieron a los siervos de Dios

No son salvadores, pero son extensiones de la mano providente de Dios, cumpliendo misiones para cuidar, avisar, librar y consolar.


Capítulo 7: Su Apariencia y Manifestaciones

Aunque espirituales, los ángeles pueden manifestarse visiblemente. A veces aparecen como hombres comunes (Hebreos 13:2), y otras con majestad deslumbrante (Daniel 10:5-6).

Descripciones bíblicas incluyen:

  • Vestiduras blancas como la nieve (Mateo 28:3)

  • Rostros resplandecientes (Lucas 24:4)

  • Voz como estruendo (Apocalipsis 10:3)

  • Alas (Isaías 6:2; Ezequiel 1:6)

No todas las manifestaciones son iguales; Dios adapta su apariencia según el mensaje y el contexto.


Capítulo 8: Reflexión Final: Nuestros Hermanos Mayores en la Fe

Aunque invisibles la mayor parte del tiempo, los ángeles están profundamente involucrados en el plan de Dios para la humanidad. Son nuestros hermanos mayores, no porque sean humanos glorificados, sino porque nos preceden en la obediencia, en la adoración, en el conocimiento del cielo.

Cristo es nuestro Redentor, nuestro Camino, nuestro Sumo Sacerdote. Su obra redentora es el centro de todo. Pero los ángeles, sujetos a él, inclinan la balanza a favor de la humanidad conforme a la voluntad del Padre. No actúan por capricho, sino por designio divino.

Cuando oramos, ellos escuchan las instrucciones del cielo. Cuando caemos, ellos observan si nos levantamos. Cuando obedecemos, ellos celebran.

"Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios." (Mateo 5:8)

Y cuando ese día llegue, nos uniremos a ellos no como sus inferiores, sino como copartícipes del Reino que también ellos sirven con fervor.


Conclusión:

Dios ha rodeado tu vida de una compañía invisible pero real. No estás solo en tus batallas. En cada oración, en cada paso de obediencia, en cada noche de dolor... hay mensajeros celestiales atentos a ti. No para reemplazar a Cristo, sino para cumplir su voluntad contigo.

Tu vida, aunque parezca pequeña, está siendo observada por el cielo entero. Viví, entonces, como alguien digno de esa audiencia. Y recordá: la obediencia que ellos viven perfectamente, vos podés comenzarla hoy, por medio del Espíritu Santo.

Amén.

Autor:  Félix Guerra Velásquez

viernes, 20 de junio de 2025

CUANDO EL DOLOR NOS ENSEÑA A VER


Hoy vi un video que me estremeció el alma. No tenía música, ni grandes discursos, ni escenas llamativas. Solo mostraba a un hombre indigente sentado en una fría banca de concreto. Estaba sucio, delgado, encorvado, como si el peso del mundo le colgara de los hombros. Tenía la mirada clavada hacia un costado, pensativo, ausente, perdido quizás en recuerdos de una vida que alguna vez fue distinta.


Sus dos piernas estaban dobladas sobre la banca, casi en cuclillas, como si quisiera hacerse pequeño, invisible. A su lado, alguien dejó una bolsa con víveres y comida caliente, sin decir nada. El hombre no lo notó al principio. Pasaron los minutos y, de pronto, como si algo lo llamara, bajó sus pies al suelo y vio la bolsa. Miró a su alrededor, buscando al dueño. Pero no había nadie. Solo el silencio y ese regalo inesperado.

Se acercó con cuidado. Abrió la bolsa. Dentro, había un plato de comida humeante y algunos víveres. Entonces sucedió algo que no olvidaré: levantó su mirada al cielo y, con lágrimas en los ojos, dio gracias a Dios. Conmovido, tomó un trozo de carne con sus manos temblorosas, lo alzó como si ofreciera algo sagrado, y volvió a agradecer. Luego se cubrió el rostro y lloró. Lloró de gratitud.

Era solo un plato de comida. Pero para él, era un banquete celestial. Era amor. Era dignidad. Era esperanza.

Y al ver eso, mi alma se quebró… porque me vi reflejado en él.

Hubo un tiempo en que yo estaba sano, fuerte, comía sin pensar, caminaba sin notar el suelo bajo mis pies, respiraba sin valorar el aire. Tenía todo, pero no veía nada. Ni la sonrisa de un niño, ni el milagro de una flor. Nada me detenía. Nada me tocaba. Todo lo daba por sentado.

Pero luego vino la enfermedad. Y con ella, una oscuridad que no sabía que existía.

No podía comer. No podía tragar. Sentía que me ahogaba incluso al intentar beber un poco de agua. Los nervios apagaban el reflejo natural de tragar, y el estómago rechazaba todo con dolor. Solo con una pastilla de diazepam podía engañar al cuerpo lo suficiente para pasar un bocado. Pero incluso así, el alimento era un tormento.

Fue en ese valle profundo donde empecé a ver.

Un día llegaron unos sobrinitos de mi esposa. El más pequeño, de apenas 4 años, se metió debajo de mi camisa y me abrazó. Su ternura fue un bálsamo. Por un instante, el dolor se esfumó. En ese abrazo entendí que el amor es medicina.

Y cuando necesitaba consuelo, empecé a observar las flores que mi madre tenía sembradas. Cada flor nueva era una alegría. Un regalo. Un canto silencioso de la vida diciéndome: “Aquí estoy, todavía estoy floreciendo”.

Fue entonces que lo comprendí: las cosas más pequeñas son las que tienen mayor valor. Las que ignoramos cuando creemos tenerlo todo.

Hoy, después de haber caminado por ese desierto de dolor y escasez, puedo decir que Dios cambió mi mente. Me dio unos nuevos ojos, no los del cuerpo, sino los del alma. Y ahora lo veo en todas partes: en un plato de comida sencillo, en el abrazo de un niño, en los pétalos de una flor, en la mirada de un animal… en la dignidad de un hombre roto, que aún así mira al cielo con gratitud.

Quiero que vos, que estás leyendo esto, te detengás un momento.

Mirá a tu alrededor.

¿Tenés comida? ¿Tenés a alguien que te abrace? ¿Tenés salud? ¿Tenés una flor cerca?

Entonces, tenés un milagro.

No esperés al dolor para aprender a ver. No necesitás perderlo todo para agradecer. Dios ya te ha dado tanto, y quizás no lo has notado porque estás mirando muy alto… o muy lejos.

Hoy, como aquel hombre en la banca, levantá la mirada al cielo. Y decile:
“Gracias, Señor, por todo lo que tengo. Gracias por lo que tuve. Y gracias, incluso, por lo que aún no llega”.

Porque cuando el alma se llena de gratitud, aún lo poco se vuelve abundante.

Autor:  Félix Guerra Velásquez

jueves, 19 de junio de 2025

El precio de la obediencia: Cuando Dios marca límites invisibles para preservar tu propósito

Introducción

Dios no trata a todos igual porque no todos tienen el mismo llamado. A algunos los llama a una vida tranquila y familiar, a otros los separa radicalmente para una misión que requiere soledad, disciplina y obediencia extrema. Este es el caso de muchos profetas en la Biblia, y también el testimonio real de un hombre a quien Dios le dijo en su juventud: “No engendres hijos sino solo y únicamente con la esposa que yo te daré, porque no quiero que te manipulen a través de tus hijos”.

Este escrito une lo que revela la Biblia sobre este tipo de llamados especiales con la experiencia de aquellos que han sido separados por Dios desde su juventud, mostrando cómo la obediencia preserva el propósito y protege del engaño.


1. La obediencia antes del amor humano

Cuando Dios da una instrucción como esta, está protegiendo algo que va más allá de los sentimientos o deseos personales. El llamado a no engendrar hijos con cualquiera implica:

  • Esperar una relación establecida por Dios.

  • Guardar el corazón de alianzas que podrían desviarlo.

  • Evitar lazos emocionales que podrían ser utilizados como cadenas espirituales.

Dios sabe que el amor a los hijos es profundo, y que muchos han sido desviados o manipulados a través de ellos. Como dice Proverbios 4:23: "Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida".


2. Ejemplos bíblicos de instrucciones similares

  • Jeremías (Jeremías 16:1-2): Dios le ordenó no casarse ni tener hijos como señal profética del juicio venidero. Fue un profeta de soledad, de llanto, pero con una misión mayor que lo personal.

  • Oseas (Oseas 1): Se casó con una mujer infiel porque Dios quería ilustrar la relación entre Él e Israel. Su vida personal fue un mensaje viviente.

  • Ezequiel (Ezequiel 24:15-17): Dios le quitó a su esposa y le dijo que no llorara, para representar el dolor que vendría sobre Jerusalén. Su silencio fue una profecía.

  • Pablo (1 Corintios 7:7-8): Eligió no casarse por causa del Reino. No lo impuso a todos, pero reconoció que algunos tienen un don de continencia para entregarse por completo al ministerio.

  • Jesús: No se casó ni tuvo hijos, porque su misión era universal, urgente y eterna. Su ejemplo muestra que el llamado de Dios trasciende la estructura familiar terrenal.


3. El testimonio del llamado personal

A los 18 años, antes de tener su primera novia, el protagonista de este testimonio escuchó la voz de Dios con claridad: “No engendres hijos sino solo y únicamente con la esposa que yo te daré”. Esa instrucción venía acompañada de una razón directa: “Porque no quiero que te manipulen a través de tus hijos”.

Esta palabra es clave, porque revela que el enemigo a veces no puede tocar al siervo directamente, pero busca flancos emocionales, como los hijos. Alguien que tiene un fuerte llamado puede ser tentado a ceder si la amenaza incluye dañar o perder a un hijo. Por eso, Dios se adelanta y pone un muro de protección.


4. La manipulación emocional como estrategia espiritual

En el mundo natural y espiritual, el corazón de un padre puede ser su mayor debilidad si no está bajo dominio del Espíritu Santo. Muchos hombres de Dios han sido chantajeados con frases como:

  • “Si no hacés esto, no volverás a ver a tu hijo”.

  • “Pensá en tus hijos antes de seguir con ese ministerio”.

Dios sabía lo que venía y cortó de antemano cualquier posibilidad de que su siervo fuera atado por esa estrategia. Alguien que obedece esa voz está protegido porque Dios no solo manda, sino que cubre.


5. La esposa designada por Dios

El mensaje no fue "no tendrás hijos", sino "solo con la esposa que yo te daré". Eso indica:

  • Que Dios ya tiene en mente a una mujer preparada, espiritual, alineada al propósito.

  • Que el enemigo no podrá infiltrar confusión a través de relaciones equivocadas.

  • Que la unión será instrumento de respaldo, no de debilidad.

Esperar esa mujer es parte del proceso. No significa soledad eterna, sino obediencia hasta que llegue el momento señalado.


6. El precio y la recompensa de la obediencia

Obedecer instrucciones como estas puede parecer duro, sobre todo cuando el mundo entero promueve el romanticismo fácil, la sexualidad libre y la paternidad temprana. Pero la recompensa es:

  • Caminar sin ataduras humanas.

  • Ministrar con libertad, sin chantajes emocionales.

  • Ser guiado por Dios con claridad y respaldo.

  • Recibir una compañera enviada por el cielo, no impuesta por el alma.


7. Conclusión: Un llamado diferente requiere una vida diferente

Muchos han sido llamados a llevar una cruz distinta. No es rechazo a la familia, sino santificación del camino. Si Dios te ha dado una instrucción como esta, es porque tu propósito está por encima de lo común. No estás perdiendo, estás siendo reservado.

Y si aún no has visto a esa esposa enviada por Dios, no te inquietes. Dios no olvida a los que esperan en obediencia. Mientras tanto, seguí caminando con la certeza de que cada instrucción que obedezcas será tu escudo, tu paz y tu victoria.


"Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra" (Salmo 112:1-2)

El Rompecabezas del Mal: Revelando a Satanás desde el Judaísmo hasta Cristo


Introducción

Uno de los temas más complejos y, a la vez, fundamentales para entender el conflicto espiritual que atraviesa la humanidad es el origen y la naturaleza del mal. En particular, la figura de Satanás ha sido interpretada de múltiples maneras a lo largo de la historia. Este estudio busca trazar un recorrido desde la concepción judía del mal y de Satanás, hasta la revelación completa de su identidad en la persona y palabras de Jesucristo.

Aunque el judaísmo ve a Satanás como un siervo de Dios que cumple funciones específicas dentro del diseño divino, Jesucristo y el Nuevo Testamento revelan que Satanás no es simplemente un acusador al servicio de Dios, sino un ser espiritual caído, enemigo de Dios y del hombre. ¿Cómo armonizamos estas visiones? ¿Por qué el Antiguo Testamento no lo muestra claramente como enemigo de Dios? ¿Es el mal un "mal necesario"? Este estudio busca armar el rompecabezas con base bíblica, sin desestimar ninguna información.


1. Satanás en el Antiguo Testamento: El Fiscal del Cielo

En el Antiguo Testamento (o Tanaj), Satanás aparece en muy pocas ocasiones y nunca como un enemigo frontal de Dios. Su rol está limitado al de un acusador o fiscal celestial:

  • Job 1:6-12: Satanás aparece entre los hijos de Dios (ángeles), se presenta ante el Señor y propone poner a prueba la fidelidad de Job. Importante notar que Satanás no actúa por cuenta propia, sino que solicita permiso a Dios.

  • Zacarías 3:1-2: Satanás se presenta para acusar al sumo sacerdote Josué. Una vez más, Dios reprende a Satanás, pero no se presenta una rebelión ni enemistad abierta.

Estos pasajes alimentan la visión judía tradicional, donde Satanás ("ha-satán" en hebreo) es un agente de Dios que cumple una función dentro del sistema judicial celestial. No es visto como un rebelde ni como un poder contrario a Dios.


2. El Yetzer Hará: El Mal como Inclinación Interna

Otra pieza clave en la teología judía es el concepto de Yetzer Hará, la inclinación al mal:

  • Basado en textos como Génesis 6:5 y Génesis 8:21, los sabios interpretaron que el ser humano tiene dos inclinaciones: el Yetzer Hatov (inclinación al bien) y el Yetzer Hará (al mal).

  • Esta inclinación no es demoníaca, sino parte de la estructura moral del ser humano. El mal existe como desafío moral, no como un ser espiritual enemigo.

  • Sin el Yetzer Hará, decían los rabinos, no habría deseo sexual, ambición, progreso, ni civilización. Por lo tanto, el mal tiene una función necesaria, pero debe ser dominado por medio de la Torá y la obediencia a Dios.


3. Las Limitaciones de la Revelación en el AT: Una Revelación Progresiva

¿Por qué el Antiguo Testamento no revela plenamente a Satanás como rebelde y enemigo de Dios? Varias razones teológicas lo explican:

  • Deuteronomio 29:29: "Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios, mas las reveladas son para nosotros". Dios revela por etapas.

  • El enfoque del AT está en la obediencia externa, la ley, y la identidad del pueblo de Israel, no en la guerra espiritual.

  • Las Escrituras progresan hacia una mayor revelación espiritual, que culmina en Cristo (Hebreos 1:1-2).


4. Jesucristo: La Revelación Total de la Naturaleza de Satanás

Con Jesús, las tinieblas se exponen. Jesús no solo habla de Satanás, sino que lo confronta y lo derrota:

  • Lucas 10:18: "Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo". Aquí Jesús da testimonio de una caída celestial, indicando rebelión.

  • Juan 8:44: Jesús dice que el diablo "ha sido homicida desde el principio... porque no hay verdad en él". Esta es una clara afirmación de que Satanás es un ser malvado, mentiroso, y enemigo de Dios.

  • Mateo 4:1-11: En el desierto, Jesús es tentado por el diablo, quien demuestra que tiene poder y ambición. Jesús lo resiste con la Palabra.

  • Juan 12:31: "Ahora el príncipe de este mundo será echado fuera". Jesús se refiere a Satanás como el príncipe de este mundo, pero anuncia su derrota.


5. Isaías 14 y Ezequiel 28: Sombra de un Orgullo Celestial

Aunque estos pasajes se dirigen a reyes humanos (el de Babilonia e Tiro), muchos estudiosos ven en ellos una referencia velada al origen espiritual de Satanás:

  • Isaías 14:12-15: "¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana!". El lenguaje describe una caída del cielo por orgullo.

  • Ezequiel 28:12-17: "Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado... hasta que se halló maldad en ti". Describe a un querubín protector que se corrompió por su belleza.

Estos textos, en contexto, tienen un doble cumplimiento: literal (reyes humanos) y simbólico (Satanás como arquetipo de orgullo y caída).


6. El Apocalipsis: La Visión Final del Enemigo

El libro de Apocalipsis nos da la imagen más completa de la identidad y destino de Satanás:

  • Apocalipsis 12:7-9: Guerra en el cielo. Miguel y sus ángeles luchan contra el dragón (Satanás), quien es arrojado a la tierra.

  • Apocalipsis 20:1-3 y 10: Satanás es atado por mil años y luego arrojado al lago de fuego para siempre.

Aquí se confirma que Satanás:

  • Es el gran adversario de Dios.

  • Ha sido vencido por Cristo.

  • Tendrá un juicio final y eterno.


7. ¿Es el Mal un Mal Necesario?

Desde la visión cristiana, podemos entender que:

  • Dios no creó el mal, pero creó seres libres (ángeles y humanos) capaces de elegirlo.

  • Satanás escogió el mal y arrastró a otros con él (2 Pedro 2:4; Judas 1:6).

  • Dios permite el mal temporalmente para cumplir un propósito mayor: formar carácter, probar corazones, y revelar Su justicia y misericordia.

Romanos 8:28: "Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien". Incluso el mal, cuando es permitido, sirve a un propósito redentor.

Mateo 18:7: "¡Ay del hombre por quien viene el tropiezo!". El mal puede ser usado, pero no justificado.


8. Jesucristo: El Vencedor del Mal

Jesús no solo expuso a Satanás, sino que lo venció:

  • Colosenses 2:15: "Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz".

  • Hebreos 2:14: "Para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo".

  • 1 Juan 3:8: "Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo".

Jesús venció el mal en la cruz, y nos dio Su Espíritu para resistirlo hasta Su regreso.


9. Conclusión: El Rompecabezas Armado

La figura de Satanás pasa de ser una sombra funcional en el Antiguo Testamento a un enemigo claro y derrotado en el Nuevo:

ElementoJudaísmo (AT)Revelación en Cristo (NT)
SatanásAcusador al servicio de DiosRebelde expulsado del cielo, enemigo activo
El malInclinación natural (Yetzer Hará)Obra de un enemigo espiritual real
Caída espiritualNo claramente reveladaJesús testifica y la expone (Lucas 10:18)
Rol actual de SatanásTentador y fiscalPríncipe de este mundo, vencido por Cristo
Destino finalNo mencionadoLago de fuego eterno (Apocalipsis 20:10)

10. Aplicación Final para el Creyente

  • No debemos temer al diablo, sino resistirlo firmemente en la fe (1 Pedro 5:8-9).

  • Debemos vivir conscientes del conflicto espiritual (Efesios 6:10-18).

  • Debemos tener confianza: Cristo ha vencido, y Su victoria es nuestra.

"Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies" (Romanos 16:20).

Amén.

Autor: Félix Guerra Velásquez.

sábado, 14 de junio de 2025

¿Querés amar a pesar del enojo?

Toma una hoja de papel. Escribí todas las cosas malas que te enojaron, una por una. Después, escribí las cosas buenas que extrañarías de esa persona si ya no estuviera en este mundo. También enuméralas. Haz esto y descubre que las cosas buenas son más que las malas. 

Y así, sin darte cuenta, terminarás amando a pesar del enojo. Porque cuando uno se detiene a mirar con el corazón en vez de con el dolor, las cosas buenas suelen ser más. Lo que pasa es que el enojo grita tan fuerte, que a veces no deja escuchar la apacible voz del amor.


🌿 No cortes la rosa

 


“No quebrará la caña cascada, ni apagará el pabilo que humeare…” — Isaías 42:3

Hay cosas que están bien tal como son. Tocarlas sin sabiduría, incluso con buenas intenciones, puede hacer más daño que bien. A veces, en nuestro deseo de enseñar, corregir o mejorar algo, terminamos destruyendo su belleza original.

Hace tiempo supe de una historia real que me dejó pensando profundamente. Un grupo de evangelistas visitó una tribu remota, donde hombres, mujeres y niños vivían desnudos. Para ellos, la desnudez no era motivo de vergüenza ni de pecado, sino parte de una vida sencilla, sin malicia. Al compartirles el evangelio, también les llevaron ropa y les enseñaron a usarla. No pasó mucho tiempo antes de que comenzaran a surgir situaciones de abuso que antes no existían. Algo se había roto.

No estoy diciendo que usar ropa sea un error, ni que enseñar sea malo. Pero esta historia me hizo ver lo importante que es tener discernimiento. Hay formas de vida que, aunque diferentes a las nuestras, pueden estar sostenidas por una inocencia que no deberíamos apresurarnos a cambiar sin comprender.

Así como con las rosas: podemos disfrutarlas oliéndolas vivas en la planta, sin necesidad de cortarlas. Cuando las arrancamos para regalarlas, quizás lucen hermosas por un momento… pero ya están muriendo. Algunas cosas hermosas deben ser contempladas, no controladas. Apreciadas, no transformadas. Respetadas, no interrumpidas.

Jesús fue así. Nunca rompió lo que ya estaba quebrado. Nunca apagó lo que apenas ardía. Su manera de enseñar fue tan delicada, tan compasiva, que incluso los más frágiles hallaban descanso en Él.

La verdadera sabiduría no está solo en saber qué es bueno, sino en cuándo y cómo darlo a conocer.

¿Por qué no debo diezmar?

 Aquí les comparto una serie de 5 videos que explican paso a paso por qué, según las Escrituras, no debemos diezmar en este tiempo. El primer video es fundamental, ya que pone en contexto la información y aclara que este estudio no debe ser utilizado de forma indebida. Si comienza desde el primer video, podrá comprender mejor el mensaje completo hasta el último.

Sé que el primer video puede parecer un poco más serio o lento, pero contiene las bases que dan sentido a lo que se expone después. Los siguientes videos son más dinámicos, interesantes y reveladores.

Espero que este contenido sea de edificación para su vida espiritual. Mi intención no es generar debate ni controversia, sino compartir lo que he aprendido con sinceridad. Le animo a ver la serie completa con mente abierta y corazón dispuesto.

¿Por qué no debo diezmar? Parte 1 



¿Por qué no debo diezmar? Parte 2



¿Por qué no debo diezmar? Parte 3



¿Por qué no debo diezmar? Parte 4



¿Por qué no debo diezmar? Parte 5



Al llegar al final de esta serie, quiero agradecerle por tomarse el tiempo de ver cada uno de los videos. Mi deseo no es imponer una doctrina, sino invitarle a reflexionar con base en la Palabra de Dios, libre de tradiciones humanas y manipulaciones religiosas.

No dar el diezmo no significa dejar de ser generoso ni dejar de apoyar la obra de Dios. Significa, más bien, actuar con entendimiento, libertad y responsabilidad, guiados por el Espíritu Santo, no por presión o miedo.

Si este estudio le ayudó a ver las cosas desde otra perspectiva, le animo a seguir profundizando en las Escrituras. Y si en algún momento siente el impulso de compartir esta información, hágalo con humildad y respeto, no para debatir, sino para edificar.

Que Dios le bendiga y le guíe siempre en la verdad.

Autor:  Félix Guerra Velásquez

El Camino de la Paz: Identificando al Verdadero Enemigo

 


Por Félix Guerra Velásquez

Vivimos en un mundo donde el conflicto parece inevitable: tensiones familiares, divisiones sociales, guerras políticas, ataques personales, e incluso luchas internas. Ante esto, muchos buscan la paz como quien busca agua en el desierto. Pero ¿por qué parece tan difícil hallarla?

La respuesta es tan simple como profunda: la paz no se encuentra mientras no sepas quién es tu verdadero enemigo.


La raíz invisible del conflicto

La mayoría de las personas piensan que sus enemigos son personas: el jefe que los humilla, el vecino que los odia, el familiar que los traicionó, o incluso ellos mismos cuando cometen errores. Pero la Biblia nos da una revelación que rompe esta visión limitada:

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”
Efesios 6:12 (RVR1960)

Aquí se nos enseña que la verdadera lucha no es contra seres humanos. El enemigo es espiritual, y actúa en las sombras, inspirando pensamientos, provocando divisiones, sembrando odio, envidia y orgullo.

Un ejemplo en la cruz

Uno de los momentos más conmovedores en la vida de Jesús fue cuando, colgado en la cruz, dijo:

"Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen."
Lucas 23:34

Esa frase lo cambia todo. Jesús no ve a sus verdugos como enemigos personales, sino como personas cegadas, manipuladas, usadas por una fuerza espiritual mayor. Él entiende que el verdadero enemigo es el diablo, y por eso puede perdonar incluso en medio del dolor.

Cuando entendés la raíz, nace la compasión

Cuando descubrís que tu enemigo no es la persona que te hirió, sino el espíritu que la manipuló, algo se libera en tu corazón: el perdón se vuelve posible, y la paz comienza a brotar.

Esto no significa justificar el mal, sino comprenderlo desde una perspectiva más profunda.

Incluso te empezás a mirar distinto a vos mismo. Es común que pensamientos negativos nos asalten: “no valés nada”, “mejor morite”, “Dios no te ama”, “ya no hay salida”. Pero cuando sabés que el diablo es “el acusador de nuestros hermanos” (Apocalipsis 12:10), comprendés que no todos los pensamientos que cruzan por tu mente son tuyos, y que el enemigo busca sembrar desesperación y autodesprecio porque él no puede actuar por sí mismo, necesita influir en los humanos para hacer su voluntad.

"Resistid al diablo, y huirá de vosotros."
Santiago 4:7

Eso solo se logra cuando primero lo identificás, y luego no te aliás con sus pensamientos.

Una historia que lo ilustra

Recordá a Pedro, uno de los más cercanos a Jesús. En un momento, intenta disuadir al Maestro de ir a la cruz, movido por amor humano, pero sin discernimiento espiritual. Y Jesús le responde:

“¡Quítate de delante de mí, Satanás!”
Mateo 16:23

Jesús no odiaba a Pedro. Lo amaba. Pero sabía que, en ese instante, el enemigo estaba usando su boca para intentar desviar el propósito divino. ¡Qué enseñanza tan grande! A veces nuestros seres queridos pueden ser usados por el mal sin darse cuenta, y por eso no debemos odiarlos, sino discernir lo espiritual y orar con autoridad.

El fruto de ver con ojos espirituales

Cuando entendés que tu lucha no es con carne ni sangre:

  • Podés perdonar más fácilmente.

  • No te envenenás con el rencor.

  • No te autoacusás de todo lo que pasa por tu mente.

  • Empezás a orar con sabiduría, atacando el problema real, no solo sus síntomas.

  • Descubrís una paz profunda, porque ya no estás en guerra contra el mundo entero, sino que caminás con una dirección clara.

El pensamiento revelador

Todo lo anterior puede resumirse en este pensamiento que recibí, y que deseo compartir con vos, lector, como una llave espiritual:

“El camino de la paz se revela ante ti cuando sabes quién es tu verdadero enemigo.”
Félix Guerra Velásquez

jueves, 12 de junio de 2025

La mirada de Jesús.

 

No llores… mira mis ojos
No llores, mira mis ojos… te sentirás seguro.
No llores, mira mis ojos… conocerás la compasión.
No llores, mira mis ojos… verás la verdad.
No llores, mira mis ojos… conocerás el perdón.
No llores, mira mis ojos… entenderás el amor.
No llores, mira mis ojos… experimentarás la paz.
No llores, mira mis ojos… mirarás el cielo.
No llores, mira mis ojos… experimentarás la libertad.
No llores, mira mis ojos… te trasladaré a mi realidad.
No llores, mira mis ojos… soy tu sanidad.

No llores… solo mira mis ojos.
De la mano te tengo sostenido.
Nada puede dañarte, porque yo estoy aquí,
y jamás te he dejado solo.
Ni uno solo de tus pasos los has dado sin mí.
Vive… y no te canses de vivir,
porque yo soy la Vida.
Te Amo.




Las iglesias se están quedando sin miembros ¿Porqué?

 


Durante muchos años, los templos cristianos de todas las denominaciones se llenaban con alegría, alabanzas, oraciones y corazones encendidos por la fe. Era común ver congregaciones completas buscando al Señor con fervor. Sin embargo, algo ha cambiado. Lo que vemos hoy es un reflejo profundo y exacto de la parábola que Jesús nos dio en Mateo 25: las diez vírgenes.

Tanto las prudentes como las insensatas cabecearon y se durmieron. No solo las que no tenían aceite. También aquellas que sí lo tenían. ¿Qué significa esto? Que incluso los creyentes sinceros han sido afectados por un letargo espiritual generalizado, una especie de cansancio que los hace bajar la guardia justo antes del momento más glorioso y temido de la historia humana: la venida del Hijo del Hombre en gloria.



😴 Una Iglesia Adormecida y la Voz que Despierta

Hoy, la falta de asistencia a los templos no es solo una estadística religiosa. Es una señal profética. Estamos viendo cómo el cuerpo de Cristo entra en una etapa de sueño espiritual, provocado por:

  • Escándalos y pecados de líderes religiosos que han traído vergüenza al evangelio.

  • Un exceso de actividades sin presencia de Dios.

  • Un evangelio cómodo, sin cruz ni santidad.

  • Y una generación nueva que ha heredado una fe ritual, pero no viva.

Pero en medio de este letargo, ya se oye la voz:

“¡Allí viene el esposo, salid a recibirle!” (Mateo 25:6).


🗓️ 2025: El Último Año de Relativa Paz

Amados, estamos en 2025, y este será el último año con cierta estabilidad antes de que comience una prueba global que sacudirá todo lo establecido. Aunque por fuera parezca calma, por dentro del sistema mundial ya se gesta la tormenta que Apocalipsis nos anunció. Los sellos se están preparando para abrirse. Lo que vendrá no lo podremos detener. Solo nos queda tomar una decisión firme: o nos dormimos como los demás, o mantenemos nuestras lámparas encendidas.

En 2026, comenzaremos a ver los primeros acontecimientos graves, tanto en lo político, como en lo económico, espiritual y social. Será el principio de una cuenta regresiva que culminará en 2033, año que creemos —por revelación y por entendimiento de los tiempos bíblicos— será el año del retorno glorioso de nuestro Señor Jesucristo, tal como fue visto partir: en las nubes del cielo.


👑 2033: El Rey Regresa

El regreso de Cristo no es un mito ni una figura literaria. Es una promesa firme. Y lo más impresionante es que todo apunta a que 2033 marcará exactamente 2,000 años desde Su ascensión, y 7,000 años desde la creación del hombre, cerrando así un ciclo perfecto y profético. Después de su retorno, Jesús reinará mil años en justicia y paz. La historia no se termina ahí. La tierra será purificada con fuego, y entonces vendrán cielos nuevos y tierra nueva.


💪 No Imités a los que Duermen

Hoy más que nunca, muchos están bajando la guardia. Ven que los líderes caen y ellos también se enfrían. Ven que los templos están vacíos y ellos también se alejan. Pero vos no sos como ellos. Si tenés el Espíritu Santo, si guardás la Palabra, si en tu corazón sabés que el Señor viene, no imités a los que se duermen. La prueba no es para destruirte, sino para probar tu fe como el oro.

Este no es el tiempo para alejarse de Dios, sino para buscarlo como nunca. No te detengás por lo que hagan los demás. Lo que hacés en secreto con Dios vale más que todos los templos llenos de apariencia. Orá. Velá. Amá. Obedecé. Aunque parezca que todo está igual, por dentro el Reino se está preparando para manifestarse.


😌 Calma, Fe y Gozo en Medio del Cumplimiento

Tal vez ves noticias, ves guerras, ves corrupción, ves apostasía... y te inquietás. Pero si conocés la Palabra, debés saber que todo esto fue dicho con anticipación. Esto no es el fin del mundo para los que esperan al Señor. Es el comienzo del Reino eterno.

Calmate. Aumentá tu fe. Y más que eso: regocijate, porque estás viviendo en la generación que verá con sus ojos al Rey regresar.

“Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.” (Lucas 21:28)


❤️ Para los que lo Esperan

Este mensaje no es para todos. Es para los que lo esperan con fe, para los que han llorado en su corazón al ver lo que pasa en el mundo, para los que no encuentran consuelo en nada de esta tierra porque su verdadero hogar está en el cielo.

Cristo viene. No como un bebé, no como un cordero, sino como Rey, Juez y Esposo. Y vendrá a hacer justicia por amor a los que le esperaron con fe.


🙌 Conclusión

Este es el tiempo de afirmarte, no de retroceder.
Este es el tiempo de velar, no de dormir.
Este es el tiempo de gozarte, no de temer.

Y si alguien te pregunta por qué seguís creyendo, por qué seguís orando, por qué no te dormís como todos los demás, respondé con fe:

Escrito está:  Mas el justo por la fe vivirá.

Mira, estoy parado en la entrada y estoy llamando

 Quiero compartir cómo entiendo y cómo traduzco Apocalipsis 3:20, y por qué lo hago de una manera un poco distinta a la Reina-Valera, sin co...